ORACIONES NECESARIAS PARA CADA DÍA
SALMOS PARA LAS CUALIDADES DEL ALMA |
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ALEGRÍA |
FIDELIDAD |
OBEDIENCIA |
CONTRA LAS DEFICIENCIAS DEL ALMA |
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ALTIVEZ |
DESPRECIO DE SI |
MALICIA |
1 Cuando clamo, respóndeme, oh
Dios mi justiciero, en la angustia tú me abres salida; tenme piedad, escucha mi oración.
2 Vosotros, hombres, ¿hasta cuándo seréis torpes de corazón, amando vanidad, rebuscando mentira? = Pausa. =
3 ¡Sabed que Yahveh mima a su amigo, Yahveh escucha cuando yo le invoco.
4 Temblad, y no pequéis; hablad con vuestro corazón en el lecho ¡y silencio! = Pausa. =
5 Ofreced sacrificios de justicia y confiad en Yahveh.
6 Muchos dicen: "¿Quién nos hará ver la dicha?" ¡Alza sobre nosotros la luz de tu
rostro! Yahveh,
7 tú has dado a mi corazón más alegría que cuando abundan ellos de trigo y vino nuevo.
8 En paz, todo a una, yo me acuesto y me duermo, pues tú solo, Yahveh, me asientas en seguro.
1 = Alef. = A ti, Yahveh, levanto mi alma,
2 oh Dios mío. = Bet. = En ti confío, ¡no sea confundido, no triunfen de mí mis enemigos!
3 = Guimel. = No hay confusión para el que espera en ti, confusión sólo para el que traiciona sin motivo.
4 = Dálet. = Muéstrame tus caminos, Yahveh, enséñame tus sendas.
5 = He. = Guíame en tu verdad, enséñame, que tú eres el Dios de mi salvación. = (Vau) = En ti estoy esperando todo el día,
6 = Zain. = Acuérdate, Yahveh, de tu ternura, y de tu amor, que son de siempre.
7 = Jet. = De los pecados de mi juventud no te acuerdes, pero según tu amor, acuérdate de mí. por tu bondad, Yahveh.
8 = Tet. = Bueno y recto es Yahveh; por eso muestra a los pecadores el camino;
9 = Yod. = conduce en la justicia a los humildes, y a los pobres enseña su sendero.
10 = Kaf. = Todas las sendas de Yahveh son amor y verdad para quien guarda su alianza y sus dictámenes.
11 = Lámed. = Por tu nombre, oh Yahveh, perdona mi culpa, porque es grande.
12 = Mem. = Si hay un hombre que tema a Yahveh, él le indica el camino a seguir;
13 = Nun. = su alma mora en la felicidad, y su estirpe poseerá la tierra.
14 = Sámek. = El secreto de Yahveh es para quienes le temen, su alianza, para darles cordura.
15 = Ain. = Mis ojos están fijos en Yahveh, que él sacará mis pies del cepo.
16 = Pe. = Vuélvete a mí, tenme piedad, que estoy solo y desdichado.
17 = Sade. = Alivia los ahogos de mi corazón, hazme salir de mis angustias.
18 = (Qof.) = Ve mi aflicción y mi penar, quita todos mis pecados.
19 = Res. = Mira cuántos son mis enemigos, cuán violento el odio que me tienen.
20 = Sin. = Guarda mi alma, líbrame, no quede confundido, cuando en ti me cobijo.
21 = Tau. = Inocencia y rectitud me amparen, que en ti espero, Yahveh.
22 Redime, oh Dios, a Israel de todas sus angustias.
(1) = Del maestro de coro. De los hijos de Coré. Salmo. =
1 Propicio has sido, Yahveh, con tu tierra, has hecho volver a los cautivos de Jacob;
2 has quitado la culpa de tu pueblo, has cubierto todos sus pecados, = Pausa. =
3 has retirado todo tu furor, has desistido del ardor de tu cólera.
4 ¡Haznos volver, Dios de nuestra salvación, cesa en tu irritación contra nosotros!
5 ¿Vas a estar siempre airado con nosotros? ¿Prolongarás tu cólera de edad en edad?
6 ¿No volverás a darnos vida para que tu pueblo en ti se regocije?
7 ¡Muéstranos tu amor, Yahveh, y danos tu salvación!
8 Voy a escuchar de qué habla Dios. Sí, Yahveh habla de paz para su pueblo y para sus amigos, con tal que a su torpeza no retornen.
9 Ya está cerca su salvación para quienes le temen, y la Gloria morará en nuestra tierra.
10 Amor y Verdad se han dado cita, Justicia y Paz se abrazan;
11 la Verdad brotará de la tierra, y de los cielos se asomará la Justicia.
12 El mismo Yahveh dará la dicha, y nuestra tierra su cosecha dará;
13 La Justicia marchará delante de él, y con sus pasos trazará un camino.
(1) = Del maestro de coro. De los hijos de Coré. Salmo. =
1 Propicio has sido, Yahveh, con tu tierra, has hecho volver a los cautivos de Jacob;
2 has quitado la culpa de tu pueblo, has cubierto todos sus pecados, = Pausa. =
3 has retirado todo tu furor, has desistido del ardor de tu cólera.
4 ¡Haznos volver, Dios de nuestra salvación, cesa en tu irritación contra nosotros!
5 ¿Vas a estar siempre airado con nosotros? ¿Prolongarás tu cólera de edad en edad?
6 ¿No volverás a darnos vida para que tu pueblo en ti se regocije?
7 ¡Muéstranos tu amor, Yahveh, y danos tu salvación!
8 Voy a escuchar de qué habla Dios. Sí, Yahveh habla de paz para su pueblo y para sus amigos, con tal que a su torpeza no retornen.
9 Ya está cerca su salvación para quienes le temen, y la Gloria morará en nuestra tierra.
10 Amor y Verdad se han dado cita, Justicia y Paz se abrazan;
11 la Verdad brotará de la tierra, y de los cielos se asomará la Justicia.
12 El mismo Yahveh dará la dicha, y nuestra tierra su cosecha dará;
13 La Justicia marchará delante de él, y con sus pasos trazará un camino.
(1) = Oración. De David. =
1 Tiende tu oído, Yahveh, respóndeme, que soy desventurado y pobre,
2 guarda mi alma, porque yo te amo, salva a tu siervo que confía en ti. Tú eres mi Dios,
3 tenme piedad, Señor, pues a ti clamo todo el día;
4 recrea el alma de tu siervo, cuando hacia ti, Señor, levanto mi alma.
5 Pues tú eres, Señor, bueno, indulgente, rico en amor para todos los que te invocan;
6 Yahveh, presta oído a mi plegaria, atiende a la voz de mis súplicas.
7 En el día de mi angustia yo te invoco, pues tú me has de responder;
8 entre los dioses, ninguno como tú, Señor, ni obras como las tuyas.
9 Vendrán todas las naciones a postrarse ante ti, y a dar, Señor, gloria a tu nombre;
10 pues tú eres grande y obras maravillas, tú, Dios, y sólo tú.
11 Enséñame tus caminos Yahveh, para que yo camine en tu verdad, concentra mi corazón en el temor de tu nombre.
12 Gracias te doy de todo corazón, Señor Dios mío, daré gloria a tu nombre por siempre,
13 pues grande es tu amor para conmigo, tú has librado mi alma del fondo del seol.
14 Oh Dios, los orgullosos se han alzado contra mí, una turba de violentos anda buscando mi alma, y no te tienen a ti delante de sus ojos.
15 Mas tú, Señor, Dios clemente y compasivo, tardo a la cólera, lleno de amor y de verdad,
16 ¡vuélvete a mí, tenme compasión! Da tu fuerza a tu siervo, salva al hijo de tu sierva.
17 Haz conmigo un signo de bondad: Que los que me odian vean, avergonzados, que tú, Yahveh, me ayudas y consuelas.
(1) = Del maestro de coro. Salmo. De David. Cántico. =
1 A ti se debe la alabanza, oh Dios, en Sión. A ti el voto se te cumple,
2 tú que escuchas la oración. Hasta ti toda carne viene
3 con sus obras culpables; nos vence el peso de nuestras rebeldías, pero tú las borras.
4 Dichoso tu elegido, tu privado, en tus atrios habita. ¡Oh, hartémonos de los bienes de tu Casa, de las cosas santas de tu Templo!
5 Tú nos responderás con prodigios de justicia, Dios de nuestra salvación, esperanza de todos los confines de la tierra, y de las islas lejanas;
6 tú que afirmas los montes con tu fuerza, de potencia ceñido,
7 y acallas el estruendo de los mares, el estruendo de sus olas. Están los pueblos en bullicio,
8 por tus señales temen los que habitan los confines, a las puertas de la mañana y de la tarde haces tú gritar de júbilo.
9 Tú visitas la tierra y la haces rebosar, de riquezas la colmas. El río de Dios va lleno de agua, tú preparas los trigales. Así es como la preparas:
10 riegas sus surcos, allanas sus glebas, con lluvias la ablandas, bendices sus renuevos.
11 Tú coronas el año con tu benignidad, de tus rodadas cunde la grosura;
12 destilan los pastos del desierto, las colinas se ciñen de alegría;
13 las praderas se visten de rebaños, los valles se cubren de trigo; ¡y los gritos de gozo, y las canciones!
(1) = Del maestro de coro. De David. Salmo. =
1 En Yahveh puse toda mi esperanza, él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor.
2 Me sacó de la fosa fatal, del fango cenagoso; asentó mis pies sobre la roca, consolidó mis pasos.
3 Puso en mi boca un canto nuevo, una alabanza a nuestro Dios; muchos verán y temerán, y en Yahveh tendrán confianza.
4 Dichoso el hombre aquel que en Yahveh pone su confianza, y no se va con los rebeldes, que andan tras la mentira.
5 ¡Cuántas maravillas has hecho, Yahveh, Dios mío, qué de designios con nosotros: no hay comparable a
ti! Yo quisiera publicarlos, pregonarlos, mas su número excede toda cuenta.
6 Ni sacrificio ni oblación querías, pero el oído me has abierto; no pedías holocaustos ni víctimas,
7 dije entonces: Heme aquí, que vengo. Se me ha prescrito en el rollo del libro
8 hacer tu voluntad.Oh Dios mío, en tu ley me complazco en el fondo de mi ser.
9 He publicado la justicia en la gran asamblea; mira, no he contenido mis labios, tú lo sabes, Yahveh.
10 No he escondido tu justicia en el fondo de mi corazón, he proclamado tu lealtad, tu salvación, no he ocultado tu amor y tu verdad a la gran asamblea.
11 Y tú, Yahveh, no contengas tus ternuras para mí. Que tu amor y tu verdad incesantes me guarden.
12 Pues desdichas me envuelven en número incontable. Mis culpas me dan caza, y no puedo ya ver; más numerosas son que los cabellos de mi cabeza, y el corazón me desampara.
13 ¡Dígnate, oh Yahveh, librarme, Yahveh, corre en mi ayuda!
14 ¡Queden avergonzados y confusos todos juntos los que buscan mi vida para cercenarla! ¡Atrás, sean confundidos los que desean mi mal!
15 Queden consternados de vergüenza los que dicen contra mí: "¡Ja, Ja!
16 ¡En ti se gocen y se alegren todos los que te buscan! Repitan sin cesar: ¡Grande es Yahveh!", los que aman tu salvación.
17 Y yo, pobre soy y desdichado, pero el Señor piensa en mí; tú, mi socorro y mi libertador, oh Dios mío, no tardes.
(1) = Del maestro de coro. Según la melodía: "Lirios..." De David. =
1 ¡Sálvame, oh Dios, porque las aguas me llegan hasta el cuello!
2 Me hundo en el cieno del abismo, sin poder hacer pie; he llegado hasta el fondo de las aguas, y las olas me anegan.
3 Estoy exhausto de gritar, arden mis fauces, mis ojos se consumen de esperar a mi Dios.
4 Son más que los cabellos de mi cabeza los que sin causa me odian; más duros que mis huesos los que me hostigan sin razón. (¿Lo que yo no he robado tengo que devolver?)
5 Tú, oh Dios, mi torpeza conoces, no se te ocultan mis ofensas.
6 ¡No se avergüencen por mí los que en ti esperan, oh Yahveh Sebaot! ¡No sufran confusión por mí los que te buscan, oh Dios de Israel!
7 Pues por ti sufro el insulto, y la vergüenza cubre mi semblante;
8 para mis hermanos soy un extranjero, un desconocido para los hijos de mi madre;
9 pues me devora el celo de tu casa, y caen sobre mí los insultos de los que te insultan.
10 Si mortifico mi alma con ayuno, se me hace un pretexto de insulto;
11 si tomo un sayal por vestido, para ellos me convierto en burla,
12 cuento de los que están sentados a la puerta, y copla de los que beben licor fuerte.
13 Mas mi oración hacia ti, Yahveh, en el tiempo propicio: por tu gran amor, oh Dios, respóndeme, por la verdad de tu salvación.
14 ¡Sácame del cieno, no me hunda, escape yo a los que me odian, a las honduras de las aguas!
15 ¡El flujo de las aguas no me anegue no me trague el abismo, ni el pozo cierre sobre mí su boca!
16 ¡Respóndeme, Yahveh, pues tu amor es bondad; en tu inmensa ternura vuelve a mí tus ojos;
17 no retires tu rostro de tu siervo, que en angustias estoy, pronto, respóndeme;
18 acércate a mi alma, rescátala, por causa de mis enemigos, líbrame!
19 Tú conoces mi oprobio, mi vergüenza y mi afrenta, ante ti están todos mis opresores.
20 El oprobio me ha roto el corazón y desfallezco. Espero compasión, y no la hay, consoladores, y no encuentro ninguno.
21 Veneno me han dado por comida, en mi sed me han abrevado con vinagre.
22 ¡Que su mesa ante ellos se convierta en un lazo, y su abundancia en una trampa;
23 anúblense sus ojos y no vean, haz que sus fuerzas sin cesar les fallen!
24 Derrama tu enojo sobre ellos, los alcance el ardor de tu cólera;
25 su recinto quede hecho un desierto, en sus tiendas no haya quien habite:
26 porque acosan al que tú has herido, y aumentan la herida de tu víctima.
27 Culpa añade a su culpa, no tengan más acceso a tu justicia;
28 del libro de la vida sean borrados, no sean inscritos con los justos.
29 Y yo desdichado, dolorido, ¡tu salvación, oh Dios, me restablezca!
30 El nombre de Dios celebraré en un cántico, le ensalzaré con la acción de gracias;
31 y más que un toro agradará a Yahveh, más que un novillo con cuernos y pezuñas.
32 Lo han visto los humildes y se alegran; ¡viva vuestro corazón, los que buscáis a Dios!
33 Porque Yahveh escucha a los pobres, no desprecia a sus cautivos.
34 ¡Alábenle los cielos y la tierra, el mar y cuanto bulle en él!
35 Pues salvará Dios a Sión, reconstruirá las ciudades de Judá: habitarán allí y las poseerán;
36 la heredará la estirpe de sus siervos, los que aman su nombre en ella morarán.
(1) = Del maestro de coro. Para instrumentos de cuerda. Salmo. De David. =
1 Cuando clamo, respóndeme, oh Dios mi justiciero, en la angustia tú me abres salida; tenme piedad, escucha mi oración.
2 Vosotros, hombres, ¿hasta cuándo seréis torpes de corazón, amando vanidad, rebuscando mentira? = Pausa. =
3 ¡Sabed que Yahveh mima a su amigo, Yahveh escucha cuando yo le invoco.
4 Temblad, y no pequéis; hablad con vuestro corazón en el lecho ¡y silencio! = Pausa. =
5 Ofreced sacrificios de justicia y confiad en Yahveh.
6 Muchos dicen: "¿Quién nos hará ver la dicha?" ¡Alza sobre nosotros la luz de tu
rostro! Yahveh,
7 tú has dado a mi corazón más alegría que cuando abundan ellos de trigo y vino nuevo.
8 En paz, todo a una, yo me acuesto y me duermo, pues tú solo, Yahveh, me asientas en seguro.
(1) = Salmo. De David. =
1 Yahveh es mi pastor, nada me falta.
2 Por prados de fresca hierba me apacienta. Hacia las aguas de reposo me conduce,
3 y conforta mi alma; me guía por senderos de justicia, en gracia de su nombre.
4 Aunque pase por valle tenebroso, ningún mal temeré, porque tú vas conmigo; tu vara y tu cayado, ellos me sosiegan.
5 Tú preparas ante mí una mesa frente a mis adversarios; unges con óleo mi cabeza, rebosante está mi copa.
6 Sí, dicha y gracia me acompañarán todos los días de mi vida; mi morada será la casa de Yahveh a lo largo de los días.
(1) = Poema. De Asaf. =
1 Escucha mi ley, pueblo mío, tiende tu oído a las palabras de mi boca;
2 voy a abrir mi boca en parábolas, a evocar los misterios del pasado.
3 Lo que hemos oído y que sabemos, lo que nuestros padres nos contaron,
4 no se lo callaremos a sus hijos, a la futura generación lo contaremos: Las alabanzas de Yahveh y su poder, las maravillas que hizo;
5 él estableció en Jacob un dictamen, y puso una ley en Israel; El había mandado a nuestros padres que lo comunicaran a sus hijos,
6 que la generación siguiente lo supiera, los hijos que habían de nacer; y que éstos se alzaran y se lo contaran a sus hijos,
7 para que pusieran en Dios su confianza, no olvidaran las hazañas de Dios, y sus mandamientos observaran;
8 para que no fueran, lo mismo que sus padres, una generación rebelde y revoltosa, generación de corazón voluble y de espíritu desleal a Dios.
9 Los hijos de Efraím, diestros arqueros, retrocedieron el día del combate;
10 no guardaban la alianza hecha con Dios, rehusaban caminar según su ley;
11 tenían olvidados sus portentos, las maravillas que él les hizo ver:
12 prodigios hizo a la vista de sus padres en el país de Egipto, en los campos de Tanis.
13 Hendió la mar y los pasó a través, contuvo las aguas como un dique;
14 de día los guiaba con la nube, y cada noche con resplandor de fuego;
15 en el desierto hendió las rocas, los abrevó a raudales sin medida;
16 hizo brotar arroyos de la peña y descender las aguas como ríos.
17 Pero ellos volvían a pecar contra él, a rebelarse contra el Altísimo en la estepa;
18 a Dios tentaron en su corazón reclamando manjar para su hambre.
19 Hablaron contra Dios; dijeron: "¿Será Dios capaz de aderezar una mesa en el desierto?
20 "Ved que él hirió la roca, y corrieron las aguas, fluyeron los torrentes: ¿podrá de igual modo darnos pan, y procurar carne a su pueblo?"
21 Entonces Yahveh lo oyó y se enfureció, un fuego se encendió contra Jacob, y la Cólera estalló contra Israel,
22 porque en Dios no habían tenido fe ni confiaban en su salvación.
23 Y a las nubes mandó desde lo alto, abrió las compuertas de los cielos;
24 hizo llover sobre ellos maná para comer, les dio el trigo de los cielos;
25 pan de Fuertes comió el hombre, les mandó provisión hasta la hartura.
26 Hizo soplar en los cielos el solano, el viento del sur con su poder atrajo,
27 y llovió sobre ellos carne como polvo, y aves como la arena de los mares;
28 las dejó caer en medio de su campo, en torno a sus moradas.
29 Comieron hasta quedar bien hartos, así satisfizo su avidez;
30 mas aún no habían colmado su avidez, su comida estaba aún en su boca,
31 cuando la cólera de Dios estalló contra ellos: hizo estragos entre los más fuertes, y abatió a la flor de Israel.
32 Mas con todo pecaron todavía, en sus maravillas no tuvieron fe.
33 El consumió sus días con un soplo, y sus años con espanto.
34 Cuando los mataba, le buscaban, se convertían, se afanaban por él,
35 y recordaban que Dios era su roca, su redentor, el Dios Altísimo.
36 Mas le halagaban con su boca, y con su lengua le mentían;
37 su corazón no era fiel para con él, no tenían fe en su alianza.
38 El, con todo, enternecido, borraba las culpas y no exterminaba; bien de veces su cólera contuvo y no despertó todo su furor:
39 se acordaba de que ellos eran carne, un soplo que se va y no vuelve más.
40 ¡Cuántas veces se rebelaron contra él en el desierto, le irritaron en aquellas soledades!
41 Otra vez a tentar a Dios volvían, a exasperar al Santo de Israel;
42 no se acordaron de su mano, del día en que les libró del adversario;
43 cuando hizo en Egipto sus señales, en el campo de Tanis sus prodigios.
44 Trocó en sangre sus ríos y sus arroyos para que no bebiesen.
45 Tábanos les mandó que los comieron, y ranas que los infestaron;
46 entregó a la langosta sus cosechas, el fruto de su afán al saltamontes;
47 asoló con granizo sus viñedos, y con la helada sus sicómoros;
48 entregó sus ganados al pedrisco y a los rayos sus rebaños.
49 Lanzó contra ellos el fuego de su cólera, indignación, enojo y destrucción, tropel de mensajeros de desgracias;
50 libre curso dio a su ira. No preservó sus almas de la muerte, a la peste sus vidas entregó;
51 hirió en Egipto a todo primogénito, las primicias de la raza en las tiendas de Cam.
52 Y sacó a su pueblo como ovejas, cual rebaño los guió por el desierto;
53 los guió en seguro, sin temor, mientras el mar cubrió a sus enemigos;
54 los llevó a su término santo, a este monte que su diestra conquistó;
55 arrojó a las naciones ante ellos; a cordel les asignó una heredad, y estableció en sus tiendas las tribus de Israel.
56 Pero ellos le tentaron, se rebelaron contra el Dios Altísimo, se negaron a guardar sus dictámenes,
57 se extraviaron, infieles, lo mismo que sus padres, se torcieron igual que un arco indócil:
58 le irritaron con sus altos, con sus ídolos excitaron sus celos.
59 Dios lo oyó y se enfureció, desechó totalmente a Israel;
60 abandonó la morada de Silo, la tienda en que habitaba entre los hombres.
61 Mandó su fuerza al cautiverio, a manos del adversario su esplendor;
62 entregó su pueblo a la espada, contra su heredad se enfureció.
63 El fuego devoró a sus jóvenes, no hubo canto nupcial para sus vírgenes;
64 sus sacerdotes cayeron a cuchillo, sus viudas no entonaron lamentos.
65 Entonces despertó el Señor como un durmiente, como un bravo vencido por el vino;
66 hirió a sus adversarios en la espalda, les infligió un oprobio eterno.
67 Desechó la tienda de José, y no eligió a la tribu de Efraím;
68 mas eligió a la tribu de Judá, el monte Sión al cual amaba.
69 Construyó como las alturas del cielo su santuario, como la tierra que fundó por siempre.
70 Y eligió a David su servidor, le sacó de los apriscos del rebaño,
71 le trajo de detrás de las ovejas, para pastorear a su pueblo Jacob, y a Israel, su heredad.
72 El los pastoreaba con corazón perfecto, y con mano diestra los guiaba.
(1) = Salmo. De David. =
1 De Yahveh es la tierra y cuanto hay en ella, el orbe y los que en él habitan;
2 que él lo fundó sobre los mares, él lo asentó sobre los ríos.
3 ¿Quién subirá al monte de Yahveh?, ¿quién podrá estar en su recinto santo?
4 El de manos limpias y puro corazón, el que a la vanidad no lleva su alma, ni con engaño jura.
5 El logrará la bendición de Yahveh, la justicia del Dios de su salvación.
6 Tal es la raza de los que le buscan, los que van tras tu rostro, oh Dios de Jacob. = Pausa. =
7 ¡Puertas, levantad vuestros dinteles, alzaos, portones antiguos, para que entre el rey de la gloria!
8 ¿Quién es ese rey de gloria? Yahveh, el fuerte, el valiente, Yahveh, valiente en la batalla.
9 ¡Puertas, levantad vuestros dinteles, alzaos, portones antiguos, para que entre el rey de la gloria!
10 ¿Quién es ese rey de gloria? Yahveh Sebaot, él es el rey de gloria. = Pausa
(1) = Salmo. De Asaf. =
1 El Dios de los dioses, Yahveh, habla y convoca a la tierra desde oriente hasta occidente.
2 Desde Sión, la Hermosa sin par, Dios resplandece,
3 viene nuestro Dios y no se callará. Delante de él, un fuego que devora, en torno a él, violenta tempestad;
4 convoca a los cielos desde lo alto, y a la tierra para juzgar a su pueblo.
5 "¡Congregad a mis fieles ante mí, los que mi alianza con sacrificio concertaron!"
6 Anuncian los cielos su justicia, porque es Dios mismo el juez. = Pausa. =
7 "Escucha, pueblo mío, que hablo yo, Israel, yo atestiguo contra ti, yo, Dios, tu Dios.
8 "No es por tus sacrificios por lo que te acuso: ¡están siempre ante mí tus holocaustos!
9 No tengo que tomar novillo de tu casa, ni machos cabríos de tus apriscos.
10 "Pues mías son todas las fieras de la selva, las bestias en los montes a millares;
11 conozco todas las aves de los cielos, mías son las bestias de los campos.
12 "Si hambre tuviera, no habría de decírtelo, porque mío es el orbe y cuanto encierra.
13 ¿Es que voy a comer carne de toros, o a beber sangre de machos cabríos?
14 "Sacrificio ofrece a Dios de acción de gracias, cumple tus votos al Altísimo;
15 e invócame en el día de la angustia, te libraré y tú me darás gloria."
16 Pero al impío Dios le dice: "¿Qué tienes tú que recitar mis preceptos, y tomar en tu boca mi alianza,
17 tú que detestas la doctrina, y a tus espaldas echas mis palabras?
18 "Si a un ladrón ves, te vas con él, alternas con adúlteros;
19 sueltas tu boca al mal, y tu lengua trama engaño.
20 "Te sientas, hablas contra tu hermano, deshonras al hijo de tu madre.
21 Esto haces tú, ¿y he de callarme? ¿Es que piensas que yo soy como tú? Yo te acuso y lo expongo ante tus ojos.
22 "¡Entended esto bien los que olvidáis a Dios, no sea que yo arrebate y no haya quien libre!
23 El que ofrece sacrificios de acción de gracias me da gloria, al hombre recto le mostraré la salvación de Dios."
(1) = De David. =
1 = Alef. = No te acalores por causa de los malos, no envidies a los que hacen injusticia.
2 Pues aridecen presto como el heno, como la hierba tierna se marchitan.
3 = Bet. = Ten confianza en Yahveh y obra el bien, vive en la tierra y crece en paz,
4 ten tus delicias en Yahveh, y te dará lo que pida tu corazón.
5 = Guimel. = Pon tu suerte en Yahveh, confía en él, que él obrará;
6 hará brillar como la luz tu justicia, y tu derecho igual que el mediodía.
7 = Dálet. = Vive en calma ante Yahveh, espera en él, no te acalores contra el que prospera, contra el hombre que urde intrigas.
8 = He. = Desiste de la cólera y abandona el enojo, no te acalores, que es peor;
9 pues serán extirpados los malvados, mas los que esperan en Yahveh poseerán la tierra.
10 = Vau. = Un poco más, y no hay impío, buscas su lugar y ya no está;
11 mas poseerán la tierra los humildes, y gozarán de inmensa paz.
12 = Zain. = El impío maquina contra el justo, rechinan sus dientes contra él;
13 el Señor de él se ríe, porque ve llegar su día.
14 = Jet. = Desenvainan la espada los impíos, tienden el arco, para abatir al mísero y al pobre, para matar a los rectos de conducta;
15 su espada entrará en su propio corazón, y sus arcos serán rotos.
16 = Tet. = Lo poco del justo vale más que la mucha abundancia del impío;
17 pues los brazos de los impíos serán rotos, mientras que a los justos los sostiene Yahveh.
18 = Yod. = Yahveh conoce los días de los íntegros, su herencia será eterna;
19 no serán confundidos en tiempo de desgracia, en días de penuria gozarán de hartura.
20 = Kaf. = Perecerán, en cambio, los impíos, los enemigos de Yahveh; se esfumarán como el ornato de los prados, en humo se desvanecerán.
21 = Lámed. = Toma el impío prestado y no devuelve, mas el justo es compasivo y da;
22 los que él bendice poseerán la tierra, los que él maldice serán exterminados.
23 = Mem. = De Yahveh penden los pasos del hombre, firmes son y su camino le complace;
24 aunque caiga, no se queda postrado, porque Yahveh la mano le sostiene.
25 = Nun. = Fui joven, ya soy viejo, nunca vi al justo abandonado, ni a su linaje mendigando el pan.
26 En todo tiempo es compasivo y presta, su estirpe vivirá en bendición.
27 = Sámek. = Apártate del mal y obra el bien, tendrás para siempre una morada;
28 porque Yahveh ama lo que es justo y no abandona a sus amigos. = Ain. = Los malvados serán por siempre exterminados, la estirpe de los impíos cercenada;
29 los justos poseerán la tierra, y habitarán en ella para siempre.
30 La boca del justo sabiduría susurra, su lengua habla rectitud;
31 la ley de su Dios está en su corazón, sus pasos no vacilan.
32 Espía el impío al justo, y busca darle muerte;
33 en su mano Yahveh no le abandona, ni deja condenarle al ser juzgado.
34 Espera en Yahveh y guarda su camino, él te exaltará a la herencia de la tierra, el exterminio de los impíos verás.
35 He visto al impío muy arrogante empinarse como un cedro del Líbano;
36 pasé de nuevo y ya no estaba, le busqué y no se le encontró.
37 Observa al perfecto, mira al íntegro: hay descendencia para el hombre de paz;
38 pero los rebeldes serán a una aniquilados, y la posteridad de los impíos extirpada.
39 La salvación de los justos viene de Yahveh, él su refugio en tiempo de angustia;
40 Yahveh los ayuda y los libera, de los impíos él los libra, los salva porque a él se acogen.
(1) = Del maestro de coro. De Yedutún. Salmo. De David. =
1 Yo me decía: "Guardaré mis caminos, sin pecar con mi lengua, pondré un freno en mi boca, mientras esté ante mí el impío."
2 Enmudecí, quedé en silencio y calma: mas al ver su dicha se enconó mi tormento.
3 Dentro de mí mi corazón se acaloraba, de mi queja prendió el fuego, y mi lengua llegó a hablar:
4 "Hazme saber, Yahveh, mi fin, y cuál es la medida de mis días, para que sepa yo cuán frágil soy.
5 "Oh sí, de unos palmos hiciste mis días, mi existencia cual nada es ante ti; sólo un soplo, todo hombre que se yergue,
6 nada más una sombra el humano que pasa, sólo un soplo las riquezas que amontona, sin saber quién las recogerá."
7 Y ahora, Señor, ¿qué puedo yo esperar? En ti está mi esperanza.
8 De todas mis rebeldías líbrame, no me hagas la irrisión del insensato.
9 Me callo ya, no abro la boca, pues eres tú el que actúas.
10 Retira de mí tus golpes, bajo el azote de tu mano me anonado.
11 Reprendiendo sus yerros tú corriges al hombre, cual polilla corroes su
anhelos. Un soplo sólo, todo hombre. = Pausa. "=
12 Escucha mi súplica, Yahveh, presta oído a mi grito, no te hagas sordo a mis lágrimas.Pues soy un forastero junto a ti, un huésped como todos mis padres.
13 ¡Retira tu mirada para que respire antes que me vaya y ya no exista más!
(1) = Del maestro de coro... Yedutún. Salmo. De David. =
1 En Dios sólo el descanso de mi alma, de él viene mi salvación;
2 sólo él mi roca, mi salvación, mi ciudadela, no he de vacilar.
3 ¿Hasta cuándo atacaréis a un solo hombre, le abatiréis, vosotros todos, como a una muralla que se vence, como a pared que se desploma?
4 Doblez sólo proyectan, su placer es seducir; con mentira en la boca, bendicen, y por dentro maldicen. = Pausa. =
5 En Dios sólo descansa, oh alma mía, de él viene mi esperanza;
6 sólo él mi roca, mi salvación, mi ciudadela, no he de vacilar;
7 en Dios mi salvación y mi gloria, la roca de mi fuerza. En Dios mi refugio;
8 confiad en él, oh pueblo, en todo tiempo; derramad ante él vuestro corazón, ¡Dios es nuestro refugio! = Pausa. =
9 Un soplo solamente los hijos de Adán, los hijos de hombre, una mentira; si subieran a la balanza serían menos que un soplo todos juntos.
10 No os fiéis de la opresión, no os ilusionéis con la rapiña; a las riquezas, cuando aumenten, no apeguéis el corazón.
11 Dios ha hablado una vez, dos veces, lo he oído: Que de Dios es la fuerza,
12 tuyo, Señor, el amor; y: Que tú al hombre pagas con arreglo a sus obras.
1 A ti, Yahveh, me acojo, ¡no sea confundido jamás!
2 ¡Por tu justicia sálvame, libérame! tiende hacia mí tu oído y sálvame!
3 ¡Sé para mí una roca de refugio, alcázar fuerte que me salve, pues mi roca eres tú y mi fortaleza.
4 ¡Dios mío, líbrame de la mano del impío, de las garras del perverso y del violento!
5 Pues tú eres mi esperanza, Señor, Yahveh, mi confianza desde mi juventud.
6 En ti tengo mi apoyo desde el seno, tú mi porción desde las entrañas de mi madre; ¡en ti sin cesar mi alabanza!
7 Soy el asombro de muchos, mas tú eres mi seguro refugio.
8 Mi boca está repleta de tu loa, de tu gloria todo el día.
9 A la hora de mi vejez no me rechaces, no me abandones cuando decae mi vigor.
10 Porque de mí mis enemigos hablan, los que espían mi alma se conciertan:
11 "¡Dios le ha desamparado, perseguidle, apresadle, pues no hay quien le libere!"
12 ¡Oh Dios, no te estés lejos de mí, Dios mío, ven pronto en mi socorro!
13 ¡Confusión y vergüenza sobre aquellos que acusan a mi alma; cúbranse de ignominia y de vergüenza los que buscan mi mal!
14 Y yo, esperando sin cesar, más y más te alabaré;
15 publicará mi boca tu justicia, todo el día tu salvación.
16 Y vendré a las proezas de Yahveh, recordaré tu justicia, tuya sólo.
17 ¡Oh Dios, desde mi juventud me has instruido, y yo he anunciado hasta hoy tus maravillas!
18 Y ahora que llega la vejez y las canas, ¡oh Dios, no me abandones!, para que anuncie yo tu brazo a todas las edades venideras, ¡tu poderío
19 y tu justicia, oh Dios, hasta los cielos! Tú que has hecho grandes cosas, ¡oh Dios!, ¿quién como tú?
20 Tú que me has hecho ver tantos desastres y desgracias, has de volver a recobrarme. Vendrás a sacarme de los abismos de la tierra,
21 sustentarás mi ancianidad, volverás a consolarme,
22 Y yo te daré gracias con las cuerdas del arpa, por tu verdad, Dios mío; para ti salmodiaré a la cítara, oh Santo de Israel.
23 Exultarán mis labios cuando salmodie para ti, y mi alma, que tú has rescatado.
24 También mi lengua todo el día musitará tu justicia: porque han sido avergonzados, porque han enrojecido, los que buscaban mi desgracia.
(1) = Del maestro de coro. En octava. Salmo. De David. =
1 ¡Salva, Yahveh, que ya no hay fieles, se acabaron los veraces entre los hijos de Adán!
2 Falsedad sólo dicen, cada cual a su prójimo, labios de engaño, lenguaje de corazones dobles.
3 Arranque Yahveh todo labio tramposo, la lengua que profiere bravatas,
4 los que dicen: "La lengua es nuestro fuerte, nuestros labios por nosotros, ¿quien va a ser amo nuestro?"
5 Por la opresión de los humildes, por el gemido de los pobres, ahora me alzo yo, dice Yahveh: auxilio traigo a quien por él suspira.
6 Las palabras de Yahveh son palabras sinceras, plata pura, de ras de tierra, siete veces purgada.
7 Tú, Yahveh, los guardarás, los librarás de esta ralea para siempre;
8 de todas partes se irán los impíos, colmo de vileza entre los hijos de Adán.
(1) = Del maestro de coro. De los hijos de Coré. Salmo. =
1 Propicio has sido, Yahveh, con tu tierra, has hecho volver a los cautivos de Jacob;
2 has quitado la culpa de tu pueblo, has cubierto todos sus pecados, = Pausa. =
3 has retirado todo tu furor, has desistido del ardor de tu cólera.
4 ¡Haznos volver, Dios de nuestra salvación, cesa en tu irritación contra nosotros!
5 ¿Vas a estar siempre airado con nosotros? ¿Prolongarás tu cólera de edad en edad?
6 ¿No volverás a darnos vida para que tu pueblo en ti se regocije?
7 ¡Muéstranos tu amor, Yahveh, y danos tu salvación!
8 Voy a escuchar de qué habla Dios. Sí, Yahveh habla de paz para su pueblo y para sus amigos, con tal que a su torpeza no retornen.
9 Ya está cerca su salvación para quienes le temen, y la Gloria morará en nuestra tierra.
10 Amor y Verdad se han dado cita, Justicia y Paz se abrazan;
11 la Verdad brotará de la tierra, y de los cielos se asomará la Justicia.
12 El mismo Yahveh dará la dicha, y nuestra tierra su cosecha dará;
13 La Justicia marchará delante de él, y con sus pasos trazará un camino.
(1) = Poema. De Etán el indígena.=
1 El amor de Yahveh por siempre cantaré, de edad en edad anunciará mí boca tu lealtad.
2 Pues tú dijiste: "Cimentado está el amor por siempre, asentada en los cielos mi lealtad.
3 "Una alianza pacté con mi elegido, un juramento hice a mi siervo David:
4 Para siempre jamás he fundado tu estirpe, de edad en edad he erigido tu trono." = Pausa. =
5 Los cielos celebran, Yahveh, tus maravillas, y tu lealtad en la asamblea de los santos.
6 Porque ¿quién en las nubes es comparable a Yahveh, quién a Yahveh se iguala entre los hijos de los dioses?
7 Dios temible en el consejo de los santos, grande y terrible para toda su corte.
8 Yahveh, Dios Sebaot, ¿quién como tú?, poderoso eres, Yahveh, tu lealtad te circunda.
9 Tú domeñas el orgullo del mar, cuando sus olas se encrespan las reprimes;
10 tú machacaste a Ráhab lo mismo que a un cadáver, a tus enemigos dispersaste con tu potente brazo.
11 Tuyo es el cielo, tuya también la tierra, el orbe y cuanto encierra tú fundaste;
12 tú creaste el norte y el mediodía, el Tabor y el Hermón exultan en tu nombre.
13 Tuyo es el brazo y su bravura, poderosa tu mano, sublime tu derecha;
14 Justicia y Derecho, la base de tu trono, Amor y Verdad ante tu rostro marchan.
15 Dichoso el pueblo que la aclamación conoce, a la luz de tu rostro caminan, oh Yahveh;
16 en tu nombre se alegran todo el día, en tu justicia se entusiasman.
17 Pues tú eres el esplendor de su potencia, por tu favor exaltas nuestra frente;
18 sí, de Yahveh nuestro escudo; del Santo de Israel es nuestro rey.
19 Antaño hablaste tú en visión a tus amigos, y dijiste: "He prestado mi asistencia a un bravo, he exaltado a un elegido de mi pueblo.
20 "He encontrado a David mi servidor, con mi óleo santo le he ungido;
21 mi mano será firme para él, y mi brazo le hará fuerte.
22 "No le ha de sorprender el enemigo, el hijo de iniquidad no le oprimirá;
23 yo aplastaré a sus adversarios ante él, heriré a los que le odian.
24 "Mi lealtad y mi amor irán con él, por mi nombre se exaltará su frente;
25 pondré su mano sobre el mar, sobre los ríos su derecha.
26 "El me invocará: ¡Tú, mi Padre, mi Dios y roca de mi salvación!
27 Y yo haré de él el primogénito, el Altísimo entre los reyes de la tierra.
28 "Le guardaré mi amor por siempre, y mi alianza será leal con él;
29 estableceré su estirpe para siempre, y su trono como los días de los cielos.
30 "Si sus hijos abandonan mi ley, y no siguen mis juicios,
31 si profanan mis preceptos, y mis mandamientos no observan,
32 "castigaré su rebelión con vara, y su culpa con azote,
33 mas no retiraré de él mi amor, en mi lealtad no fallaré.
34 "No violaré mi alianza, no cambiaré lo que sale de mis labios;
35 una vez he jurado por mi santidad: ¡a David no he de mentir!
36 "Su estirpe durará por siempre, y su trono como el sol ante mí,
37 por siempre se mantendrá como la luna, testigo fiel en el cielo." = Pausa. =
38 Pero tú has rechazado y despreciado, contra tu ungido te has enfurecido;
39 has desechado la alianza con tu siervo, has profanado por tierra su diadema.
40 Has hecho brecha en todos sus vallados, sus plazas fuertes en ruina has convertido;
41 le han saqueado todos los transeúntes, se ha hecho el baldón de sus vecinos.
42 A sus adversarios la diestra has exaltado, a todos sus enemigos has llenado de gozo;
43 has embotado el filo de su espada, y no le has sostenido en el combate.
44 Le has quitado su cetro de esplendor, y su trono por tierra has derribado;
45 has abreviado los días de su juventud, le has cubierto de ignominia. = Pausa. =
46 ¿Hasta cuándo te esconderás, Yahveh? ¿arderá tu furor por siempre como fuego?
47 Recuerda, Señor, qué es la existencia, para qué poco creaste a los hijos de Adán.
48 ¿Qué hombre podrá vivir sin ver la muerte, quién librará su alma de la garra del seol? = Pausa. =
49 ¿Dónde están tus primeros amores, Señor, que juraste a David por tu lealtad?
50 Acuérdate, Señor, del ultraje de tus siervos: cómo recibo en mi seno todos los dardos de los pueblos;
51 así ultrajan tus enemigos, Yahveh, así ultrajan las huellas de tu ungido.
52 ¡Bendito sea Yahveh por siempre! ¡Amén! ¡Amén!
(1) = De David. =
1 Yahveh es mi luz y mi salvación, ¿a quién he de temer? Yahveh, el refugio de mi vida, ¿por quién he de temblar?
2 Cuando se acercan contra mí los malhechores a devorar mi carne, son ellos, mis adversarios y enemigos, los que tropiezan y sucumben.
3 Aunque acampe contra mí un ejército, mi corazón no teme; aunque estalle una guerra contra mí, estoy seguro en ella.
4 Una cosa he pedido a Yahveh, una cosa estoy buscando: morar en la Casa de Yahveh, todos los días de mi vida, para gustar la dulzura de Yahveh y cuidar de su Templo.
5 Que él me dará cobijo en su cabaña en día de desdicha; me esconderá en lo oculto de su tienda, sobre una roca me levantará.
6 Y ahora se alza mi cabeza sobre mis enemigos que me hostigan; en su tienda voy
a sacrificar. sacrificios de aclamación. Cantaré, salmodiaré a Yahveh.
7 Escucha, Yahveh, mi voz que clama, ¡tenme piedad, respóndeme!
8 Dice de ti mi corazón: "Busca su rostro."Sí, Yahveh, tu rostro busco:
9 No me ocultes tu rostro. No rechaces con cólera a tu siervo; tú eres mi
auxilio. No me abandones, no me dejes, Dios de mi salvación.
10 Si mi padre y mi madre me abandonan, Yahveh me acogerá.
11 Enséñame tu camino, Yahveh, guíame por senda llana, por causa de los que me asechan;
12 no me entregues al ansia de mis adversarios, pues se han alzado contra mí falsos testigos, que respiran violencia.
13 ¡Ay, si estuviera seguro de ver la bondad de Yahveh en la tierra de los vivos!
14 Espera en Yahveh, ten valor y firme corazón, espera en Yahveh.
(1) = De David. =
1 Hacia ti clamo, Yahveh, roca mía, no estés mudo ante mí; no sea yo, ante tu silencio, igual que los que bajan a la fosa.
2 Oye la voz de mis plegarias, cuando grito hacia ti, cuando elevo mis manos, oh Yahveh, al santuario de tu santidad.
3 No me arrebates con los impíos, ni con los agentes de mal, que hablan de paz a su vecino, mas la maldad está en su corazón.
4 Dales, Yahveh, conforme a sus acciones, y a la malicia de sus hechos, según la obra de sus manos trátales, págales con su misma moneda.
5 Pues no comprenden los hechos de Yahveh, la obra de sus manos: ¡derríbelos él y no los rehabilite!
6 ¡Bendito sea Yahveh, que ha oído la voz de mis plegarias!
7 Yahveh mi fuerza, escudo mío, en él confió mi corazón y he recibido ayuda: mi carne de nuevo ha florecido, le doy gracias de todo corazón.
8 Yahveh, fuerza de su pueblo, fortaleza de salvación para su ungido.
9 Salva a tu pueblo, bendice a tu heredad, pastoréalos y llévalos por siempre.
1 A ti, Yahveh, me acojo, ¡no sea confundido jamás!
2 ¡Por tu justicia sálvame, libérame! tiende hacia mí tu oído y sálvame!
3 ¡Sé para mí una roca de refugio, alcázar fuerte que me salve, pues mi roca eres tú y mi fortaleza.
4 ¡Dios mío, líbrame de la mano del impío, de las garras del perverso y del violento!
5 Pues tú eres mi esperanza, Señor, Yahveh, mi confianza desde mi juventud.
6 En ti tengo mi apoyo desde el seno, tú mi porción desde las entrañas de mi madre; ¡en ti sin cesar mi alabanza!
7 Soy el asombro de muchos, mas tú eres mi seguro refugio.
8 Mi boca está repleta de tu loa, de tu gloria todo el día.
9 A la hora de mi vejez no me rechaces, no me abandones cuando decae mi vigor.
10 Porque de mí mis enemigos hablan, los que espían mi alma se conciertan:
11 "¡Dios le ha desamparado, perseguidle, apresadle, pues no hay quien le libere!"
12 ¡Oh Dios, no te estés lejos de mí, Dios mío, ven pronto en mi socorro!
13 ¡Confusión y vergüenza sobre aquellos que acusan a mi alma; cúbranse de ignominia y de vergüenza los que buscan mi mal!
14 Y yo, esperando sin cesar, más y más te alabaré;
15 publicará mi boca tu justicia, todo el día tu salvación.
16 Y vendré a las proezas de Yahveh, recordaré tu justicia, tuya sólo.
17 ¡Oh Dios, desde mi juventud me has instruido, y yo he anunciado hasta hoy tus maravillas!
18 Y ahora que llega la vejez y las canas, ¡oh Dios, no me abandones!, para que anuncie yo tu brazo a todas las edades venideras, ¡tu poderío
19 y tu justicia, oh Dios, hasta los cielos! Tú que has hecho grandes cosas, ¡oh Dios!, ¿quién como tú?
20 Tú que me has hecho ver tantos desastres y desgracias, has de volver a
recobrarme. Vendrás a sacarme de los abismos de la tierra,
21 sustentarás mi ancianidad, volverás a consolarme,
22 Y yo te daré gracias con las cuerdas del arpa, por tu verdad, Dios mío; para ti salmodiaré a la cítara, oh Santo de Israel.
23 Exultarán mis labios cuando salmodie para ti, y mi alma, que tú has rescatado.
24 También mi lengua todo el día musitará tu justicia: porque han sido avergonzados, porque han enrojecido, los que buscaban mi desgracia
(1) = Del maestro de coro. Poema. De David. =
(2) = Cuando el edomita Doeg vino a avisar a Saúl diciéndole: "David ha entrado en casa de Ajimélek." =
1 ¿Por qué te glorías del mal, héroe de infamia? Todo el día
2 pensando estás en crímenes, tu lengua es una afilada navaja, oh artífice de engaño.
3 El mal al bien prefieres, la mentira a la justicia; = Pausa. =
4 amas toda palabra de perdición, oh lengua engañadora.
5 Por eso Dios te aplastará, te destruirá por siempre, te arrancará de tu tienda, te extirpará de la tierra de los vivos. = Pausa. =
6 Los justos lo verán y temerán, se reirán de él:
7 "¡Ese es el hombre que no puso en Dios su refugio, mas en su gran riqueza confiaba, se jactaba de su crimen!"
8 Mas yo, como un olivo verde en la Casa de Dios, en el amor de Dios confío para siempre jamás.
9 Te alabaré eternamente por lo que has hecho; esperaré en tu nombre, porque es bueno con los que te aman
(1) = Del maestro de coro. Cántico. Salmo. =
1 Aclamad a Dios, la tierra toda,
2 salmodiad a la gloria de su nombre, rendidle el honor de su alabanza,
3 decid a Dios: ¡Qué terribles tus obras! Por la grandeza de tu fuerza, tus enemigos vienen a adularte;
4 toda la tierra se postra ante ti, y salmodia para ti, a tu nombre salmodia. = Pausa. =
5 Venid y ved las obras de Dios, temible en sus gestas por los hijos de Adán:
6 él convirtió el mar en tierra firme, el río fue cruzado a pie. Allí, nuestra alegría en él,
7 que por su poder domina para siempre. Sus ojos vigilan las naciones, no se alcen los rebeldes contra él. = Pausa. =
8 Pueblos, bendecid a nuestro Dios, haced que se oiga la voz de su alabanza,
9 él, que devuelve nuestra alma a la vida, y no deja que vacilen nuestros pies.
10 Tú nos probaste, oh Dios, nos purgaste, cual se purga la plata;
11 nos prendiste en la red, pusiste una correa a nuestros lomos,
12 dejaste que un cualquiera a nuestra cabeza cabalgara, por el fuego y el agua atravesamos; mas luego nos sacaste para cobrar aliento.
13 Con holocaustos entraré en tu Casa, te cumpliré mis votos,
14 los que abrieron mis labios, los que en la angustia pronunció mi boca.
15 Te ofreceré pingües holocaustos, con el sahumerio de carneros, sacrificaré bueyes y cabritos. = Pausa. =
16 Venid a oír y os contaré, vosotros todos los que teméis a Dios, lo que él ha hecho por mí.
17 A él gritó mi boca, la alabanza ya en mi lengua.
18 Si yo en mi corazón hubiera visto iniquidad, el Señor no me habría escuchado.
19 Pero Dios me ha escuchado, atento a la voz de mi oración.
20 ¡Bendito sea Dios, que no ha rechazado mi oración ni su amor me ha retirado!
(1) = Del maestro de coro. Del siervo de Yahveh, David, que dirigió a Yahveh las palabras de este cántico el día en que Yahveh le libró de todos sus enemigos y de las manos de Saúl. =
(2) = Dijo: =
1 Yo te amo, Yahveh, mi fortaleza, (mi salvador, que de la violencia me has salvado).
2 Yahveh, mi roca y mi baluarte, mi liberador, mi Dios; la peña en que me amparo, mi escudo y fuerza de mi salvación, mi ciudadela y mi refugio.
3 Invoco a Yahveh, que es digno de alabanza, y quedo a salvo de mis enemigos.
4 Las olas de la muerte me envolvían, me espantaban las trombas de Belial,
5 los lazos del seol me rodeaban, me aguardaban los cepos de la Muerte.
6 Clamé a Yahveh en mi angustia, a mi Dios invoqué; y escuchó mi voz desde su Templo, resonó mi llamada en sus oídos.
7 La tierra fue sacudida y vaciló, retemblaron las bases de los montes, (vacilaron bajo su furor);
8 una humareda subió de sus narices, y de su boca un fuego que abrasaba, (de él salían carbones encendidos).
9 El inclinó los cielos y bajó, un espeso nublado debajo de sus pies;
10 cabalgó sobre un querube, emprendió el vuelo, sobre las alas de los vientos planeó.
11 Se puso como tienda un cerco de tinieblas, tinieblas de las aguas, espesos nubarrones;
12 del fulgor que le precedía se encendieron granizo y ascuas de fuego.
13 Tronó Yahveh en los cielos, lanzó el Altísimo su voz;
14 arrojó saetas, y los puso en fuga, rayos fulminó y sembró derrota.
15 El fondo del mar quedó a la vista, los cimientos del orbe aparecieron, ante tu imprecación, Yahveh, al resollar el aliento en tus narices.
16 El extiende su mano de lo alto para asirme, para sacarme de las profundas aguas;
17 me libera de un enemigo poderoso, de mis adversarios más fuertes que yo.
18 Me aguardaban el día de mi ruina, más Yahveh fue un apoyo para mí;
19 me sacó a espacio abierto, me salvó porque me amaba.
20 Yahveh me recompensa conforme a mi justicia, me paga conforme a la pureza de mis manos;
21 (porque he guardado los caminos de Yahveh, y no he hecho el mal lejos de mi Dios.
22 Porque tengo ante mí todos sus juicios, y sus preceptos no aparto de mi lado;
23 he sido ante él irreprochable, y de incurrir en culpa me he guardado.
24 Y Yahveh me devuelve según mi justicia, según la pureza de mis manos que tiene ante sus ojos.
25 Con el piadoso eres piadoso, intachable con el hombre sin tacha;
26 con el puro eres puro, con el ladino, sagaz;
27 tú que salvas al pueblo humilde, y abates los ojos altaneros.
28 Tú eres, Yahveh, mi lámpara, mi Dios que alumbra mis tinieblas;
29 con tu ayuda las hordas acometo, con mi Dios escalo la muralla.
30 Dios es perfecto en sus caminos, la palabra de Yahveh acrisolada. El es el escudo de cuantos a él se acogen.
31 Pues ¿quién es Dios fuera de Yahveh? ¿Quién Roca, sino sólo nuestro Dios?
32 El Dios que me ciñe de fuerza, y hace mi camino irreprochable,
33 que hace mis pies como de ciervas, y en las alturas me sostiene en pie,
34 el que mis manos para el combate adiestra y mis brazos para tensar arco de bronce.
35 Tú me das tu escudo salvador, (tu diestra me sostiene), tu cuidado me exalta,
36 mis pasos ensanchas ante mí, no se tuercen mis tobillos.
37 Persigo a mis enemigos, les doy caza, no vuelvo hasta haberlos acabado;
38 los quebranto, no pueden levantarse, sucumben debajo de mis pies.
39 Para el combate de fuerza me ciñes, doblegas bajo mí a mis agresores,
40 a mis enemigos haces dar la espalda, extermino a los que me odian.
41 Claman, mas no hay salvador, a Yahveh, y no les responde.
42 Los machaco como polvo al viento, como al barro de las calles los piso.
43 De las querellas de mi pueblo tú me libras, me pones a la cabeza de las gentes; pueblos que no conocía me sirven;
44 los hijos de extranjeros me adulan, son todo oídos, me obedecen,
45 los hijos de extranjeros desmayan, y dejan temblando sus refugios.
46 ¡Viva Yahveh, bendita sea mi roca, el Dios de mi salvación sea ensalzado,
47 el Dios que la venganza me concede y abate los pueblos a mis plantas!
48 Tú me libras de mis enemigos, me exaltas sobre mis agresores, del hombre violento me salvas.
49 Por eso he de alabarte entre los pueblos, a tu nombre, Yahveh, salmodiaré.
50 El hace grandes las victorias de su rey y muestra su amor a su ungido, a David y a su linaje para siempre.
1 = Del maestro de coro. De David. =En Yahveh me cobijo; ¿cómo decís a mi alma: "Huye, pájaro, a tu monte?
2 "He aquí que los impíos tensan su arco, ajustan a la cuerda su saeta, para tirar en la sombra a los de recto corazón.
3 Si están en ruinas los cimientos, ¿que puede hacer el justo?"
4 Yahveh en su Templo santo, Yahveh, su trono está en los cielos; ven sus ojos el mundo, sus párpados exploran a los hijos de Adán.
5 Yahveh explora al justo y al impío; su alma odia a quien ama la violencia.
6 ¡Llueva sobre los impíos brasas y azufre, y un viento abrasador por porción de su copa!
7 Que es justo Yahveh y lo justo ama, los rectos contemplarán su rostro.
(1) = Del maestro de coro. Salmo. De David. =
1 ¿Hasta cuándo, Yahveh, me olvidarás? ¿Por siempre? ¿Hasta cuándo me ocultarás tu rostro?
2 ¿Hasta cuándo tendré congojas en mi alma, en mi corazón angustia, día y noche? ¿Hasta cuándo triunfará sobre mí mi enemigo?
3 ¡Mira, respóndeme, Yahveh, Dios mío! ¡Ilumina mis ojos, no me duerma en la muerte,
4 no diga mi enemigo: "¡Le he podido!", no exulten mis adversarios al verme vacilar!
5 Que yo en tu amor confío; en tu salvación mi corazón exulte.
6 ¡A Yahveh cantaré por el bien que me ha hecho Salmodiaré al nombre de Yahveh, el Altísimo!
(1) = Del maestro de coro. De los hijos de Coré. Salmo. =
1 Propicio has sido, Yahveh, con tu tierra, has hecho volver a los cautivos de Jacob;
2 has quitado la culpa de tu pueblo, has cubierto todos sus pecados, = Pausa. =
3 has retirado todo tu furor, has desistido del ardor de tu cólera.
4 ¡Haznos volver, Dios de nuestra salvación, cesa en tu irritación contra nosotros!
5 ¿Vas a estar siempre airado con nosotros? ¿Prolongarás tu cólera de edad en edad?
6 ¿No volverás a darnos vida para que tu pueblo en ti se regocije?
7 ¡Muéstranos tu amor, Yahveh, y danos tu salvación!
8 Voy a escuchar de qué habla Dios. Sí, Yahveh habla de paz para su pueblo y para sus amigos, con tal que a su torpeza no retornen.
9 Ya está cerca su salvación para quienes le temen, y la Gloria morará en nuestra tierra.
10 Amor y Verdad se han dado cita, Justicia y Paz se abrazan;
11 la Verdad brotará de la tierra, y de los cielos se asomará la Justicia.
12 El mismo Yahveh dará la dicha, y nuestra tierra su cosecha dará;
13 La Justicia marchará delante de él, y con sus pasos trazará un camino.
(1) = De David. Salmo. =
1 Quiero cantar el amor y la justicia, para ti, Yahveh, salmodiaré;
2 cursaré el camino de la perfección: ¿cuándo vendrás a mí? Procederé con corazón perfecto, dentro de mi casa;
3 no pondré delante de mis ojos cosa villana. Detesto la conducta de los extraviados, no se me pegará;
4 el corazón perverso está lejos de mí, no conozco al malvado.
5 Al que infama a su prójimo en secreto, a ése le aniquilo; ojo altanero y corazón hinchado no los soporto.
6 Mis ojos, en los fieles de la tierra, por que vivan conmigo; el que anda por el camino de la perfección será mi servidor.
7 No mora dentro de mi casa el agente de engaño; el que dice mentiras no persiste delante de mis ojos.
8 Cada mañana he de aniquilar a todos los impíos del país, para extirpar de la ciudad de Yahveh a todos los agentes de mal.
(1) = Del maestro de coro. Salmo. De David. =
1 Los cielos cuentan la gloria de Dios, la obra de sus manos anuncia el firmamento;
2 el día al día comunica el mensaje, y la noche a la noche trasmite la noticia.
3 No es un mensaje, no hay palabras, ni su voz se puede oír;
4 mas por toda la tierra se adivinan los rasgos, y sus giros hasta el confín del
mundo. En el mar levantó para el sol una tienda,
5 y él, como un esposo que sale de su tálamo, se recrea, cual atleta, corriendo su carrera.
6 A un extremo del cielo es su salida, y su órbita llega al otro extremo, sin que haya nada que a su ardor escape.
7 La ley de Yahveh es perfecta, consolación del alma, el dictamen de Yahveh, veraz, sabiduría del sencillo.
8 Los preceptos de Yahveh son rectos, gozo del corazón; claro el mandamiento de Yahveh, luz de los ojos.
9 El temor de Yahveh es puro,
por siempre estable; verdad, los juicios de Yahveh, justos todos ellos,
10 apetecibles más que el oro, más que el oro más fino; sus palabras más
dulces que la miel, más que el jugo de panales.
11 Por eso tu servidor se empapa en ellos, gran ganancia es guardarlos.
12 Pero ¿quién se da cuenta de sus yerros? De las faltas ocultas límpiame.
13 Guarda también a tu siervo del orgullo, no tenga dominio sobre mí. Entonces
seré irreprochable, de delito grave exento.
14 ¡Sean gratas las palabras de mi boca, y el susurro de mi corazón, sin tregua ante ti, Yahveh, roca mía, mi redentor
(1) = Del maestro de coro. Salmo. De David. =
1 En ti, Yahveh, me cobijo, ¡oh, no sea confundido jamás! ¡Recóbrame por tu justicia, líbrame,
2 tiende hacia mí tu oído, date prisa! Sé para mí una roca de refugio, alcázar fuerte que me salve;
3 pues mi roca eres tú, mi fortaleza, y, por tu nombre, me guías y diriges.
4 Sácame de la red que me han tendido, que tú eres mi refugio;
5 en tus manos mi espíritu encomiendo, tú, Yahveh, me rescatas. Dios de verdad,
6 tú detestas a los que veneran vanos ídolos; mas yo en Yahveh confío:
7 ¡exulte yo y en tu amor me regocije! Tú que has visto mi miseria, y has conocido las angustias de mi alma,
8 no me has entregado en manos del enemigo, y has puesto mis pies en campo abierto.
9 Tenme piedad, Yahveh, que en angustias estoy. De tedio se corroen mis ojos, mi alma, mis entrañas.
10 Pues mi vida se consume en aflicción, y en suspiros mis años; sucumbe mi vigor a la miseria, mis huesos se corroen.
11 De todos mis opresores me he hecho el oprobio; asco soy de mis vecinos, espanto de mis
familiares. Los que me ven en la calle huyen lejos de mí;
12 dejado estoy de la memoria como un muerto, como un objeto de desecho.
13 Escucho las calumnias de la turba, terror por todos lados, mientras se aúnan contra mí en conjura, tratando de quitarme la vida.
14 Mas yo confío en ti, Yahveh, me digo: "¡Tú eres mi Dios!"
15 Está en tus manos mi destino, líbrame de las manos de mis enemigos y perseguidores;
16 haz que alumbre a tu siervo tu semblante, ¡sálvame, por tu amor!
17 Yahveh, no haya confusión para mí, que te invoco, ¡confusión sólo para los impíos; que bajen en silencio al seol,
18 enmudezcan los labios mentirosos que hablan con insolencia contra el justo, con orgullo y desprecio!
19 ¡Qué grande es tu bondad, Yahveh! Tú la reservas para los que te temen, se la brindas a los que a ti se acogen, ante los hijos de Adán.
20 Tú los escondes en el secreto de tu rostro, lejos de las intrigas de los hombres; bajo techo los pones a cubierto de la querella de las lenguas.
21 ¡Bendito sea Yahveh que me ha brindado maravillas de amor (en ciudad fortificada)!
22 ¡Y yo que decía en mi inquietud: "Estoy dejado de tus ojos!"Mas tú oías la voz de mis plegarias, cuando clamaba a ti.
23 Amad a Yahveh, todos sus amigos; a los fieles protege Yahveh, pero devuelve muy sobrado al que obra por orgullo.
24 ¡Valor, que vuestro corazón se afirme, vosotros todos que esperáis en Yahveh!
(1) = Del maestro de coro... Yedutún. De Asaf. Salmo. =
1 Mi voz hacia Dios: yo clamo, mi voz hacia Dios: él me escucha.
2 En el día de mi angustia voy buscando al Señor, por la noche tiendo mi mano sin descanso, mi alma el consuelo rehúsa.
3 De Dios me acuerdo y gimo, medito, y mi espíritu desmaya. = Pausa. =
4 Los párpados de mis ojos tú retienes, turbado estoy, no puedo hablar;
5 pienso en los días de antaño, de los años antiguos
6 me acuerdo; en mi corazón musito por la noche, medito y mi espíritu inquiere:
7 ¿Acaso por los siglos desechará el Señor, no volverá a ser propicio?
8 ¿Se ha agotado para siempre su amor? ¿Se acabó la Palabra para todas las edades?
9 ¿Se habrá olvidado Dios de ser clemente, o habrá cerrado de ira sus entrañas? = Pausa. =
10 Y digo: "Este es mi penar: que se ha cambiado la diestra del Altísimo."
11 Me acuerdo de las gestas de Yahveh, sí, recuerdo tus antiguas maravillas,
12 medito en toda tu obra, en tus hazañas reflexiono.
13 ¡Oh Dios, santos son tus caminos! ¿Qué dios hay grande como Dios?
14 Tú, el Dios que obras maravillas, manifestaste tu poder entre los pueblos;
15 con tu brazo a tu pueblo rescataste, a los hijos de Jacob y de José. = Pausa =.
16 Viéronte, oh Dios, las aguas, las aguas te vieron y temblaron, también se estremecieron los abismos.
17 Las nubes derramaron sus aguas, su voz tronaron los nublados, también cruzaban tus saetas.
18 ¡Voz de tu trueno en torbellino! Tus relámpagos alumbraban el orbe, la tierra se estremecía y retemblaba.
19 Por el mar iba tu camino, por las muchas aguas tu sendero, y no se descubrieron tus pisadas.
20 Tú guiaste a tu pueblo cual rebaño por la mano de Moisés y de Aarón.
(1) = Del maestro de coro. Salmo. De David. =
1 Los cielos cuentan la gloria de Dios, la obra de sus manos anuncia el firmamento;
2 el día al día comunica el mensaje, y la noche a la noche trasmite la noticia.
3 No es un mensaje, no hay palabras, ni su voz se puede oír;
4 mas por toda la tierra se adivinan los rasgos, y sus giros hasta el confín
5 y él, como un esposo que sale de su tálamo, se recrea, cual atleta, corriendo su carrera.
6 A un extremo del cielo es su salida, y su órbita llega al otro extremo, sin que haya nada que a su ardor escape.
7 La ley de Yahveh es perfecta, consolación del alma, el dictamen de Yahveh, veraz, sabiduría del sencillo.
8 Los preceptos de Yahveh son rectos, gozo del corazón; claro el mandamiento de Yahveh, luz de los ojos.
9 El temor de Yahveh es puro, por siempre estable; verdad, los juicios de Yahveh, justos todos ellos,
10 apetecibles más que el oro, más que el oro más fino; sus palabras más dulces que la miel, más que el jugo de panales.
11 Por eso tu servidor se empapa en ellos, gran ganancia es guardarlos.
12 Pero ¿quién se da cuenta de sus yerros? De las faltas ocultas límpiame.
13 Guarda también a tu siervo del orgullo, no tenga dominio sobre mí. Entonces seré irreprochable, de delito grave exento.
14 ¡Sean gratas las palabras de mi boca, y el susurro de mi corazón, sin tregua ante ti, Yahveh, roca mía, mi redentor.
(1) = Poema. De Asaf. =
1 Escucha mi ley, pueblo mío, tiende tu oído a las palabras de mi boca;
2 voy a abrir mi boca en parábolas, a evocar los misterios del pasado.
3 Lo que hemos oído y que sabemos, lo que nuestros padres nos contaron,
4 no se lo callaremos a sus hijos, a la futura generación lo contaremos: Las alabanzas de Yahveh y su poder, las maravillas que hizo;
5 él estableció en Jacob un dictamen, y puso una ley en Israel; El había mandado a nuestros padres que lo comunicaran a sus hijos,
6 que la generación siguiente lo supiera, los hijos que habían de nacer; y que éstos se alzaran y se lo contaran a sus hijos,
7 para que pusieran en Dios su confianza, no olvidaran las hazañas de Dios, y sus mandamientos observaran;
8 para que no fueran, lo mismo que sus padres, una generación rebelde y revoltosa, generación de corazón voluble y de espíritu desleal a Dios.
9 Los hijos de Efraím, diestros arqueros, retrocedieron el día del combate;
10 no guardaban la alianza hecha con Dios, rehusaban caminar según su ley;
11 tenían olvidados sus portentos, las maravillas que él les hizo ver:
12 prodigios hizo a la vista de sus padres en el país de Egipto, en los campos de Tanis.
13 Hendió la mar y los pasó a través, contuvo las aguas como un dique;
14 de día los guiaba con la nube, y cada noche con resplandor de fuego;
15 en el desierto hendió las rocas, los abrevó a raudales sin medida;
16 hizo brotar arroyos de la peña y descender las aguas como ríos.
17 Pero ellos volvían a pecar contra él, a rebelarse contra el Altísimo en la estepa;
18 a Dios tentaron en su corazón reclamando manjar para su hambre.
19 Hablaron contra Dios; dijeron: "¿Será Dios capaz de aderezar una mesa en el desierto?
20 "Ved que él hirió la roca, y corrieron las aguas, fluyeron los torrentes: ¿podrá de igual modo darnos pan, y procurar carne a su pueblo?"
21 Entonces Yahveh lo oyó y se enfureció, un fuego se encendió contra Jacob, y la Cólera estalló contra Israel,
22 porque en Dios no habían tenido fe ni confiaban en su salvación.
23 Y a las nubes mandó desde lo alto, abrió las compuertas de los cielos;
24 hizo llover sobre ellos maná para comer, les dio el trigo de los cielos;
25 pan de Fuertes comió el hombre, les mandó provisión hasta la hartura.
26 Hizo soplar en los cielos el solano, el viento del sur con su poder atrajo,
27 y llovió sobre ellos carne como polvo, y aves como la arena de los mares;
28 las dejó caer en medio de su campo, en torno a sus moradas.
29 Comieron hasta quedar bien hartos, así satisfizo su avidez;
30 mas aún no habían colmado su avidez, su comida estaba aún en su boca,
31 cuando la cólera de Dios estalló contra ellos: hizo estragos entre los más fuertes, y abatió a la flor de Israel.
32 Mas con todo pecaron todavía, en sus maravillas no tuvieron fe.
33 El consumió sus días con un soplo, y sus años con espanto.
34 Cuando los mataba, le buscaban, se convertían, se afanaban por él,
35 y recordaban que Dios era su roca, su redentor, el Dios Altísimo.
36 Mas le halagaban con su boca, y con su lengua le mentían;
37 su corazón no era fiel para con él, no tenían fe en su alianza.
38 El, con todo, enternecido, borraba las culpas y no exterminaba; bien de veces su cólera contuvo y no despertó todo su furor:
39 se acordaba de que ellos eran carne, un soplo que se va y no vuelve más.
40 ¡Cuántas veces se rebelaron contra él en el desierto, le irritaron en aquellas soledades!
41 Otra vez a tentar a Dios volvían, a exasperar al Santo de Israel;
42 no se acordaron de su mano, del día en que les libró del adversario;
43 cuando hizo en Egipto sus señales, en el campo de Tanis sus prodigios.
44 Trocó en sangre sus ríos y sus arroyos para que no bebiesen.
45 Tábanos les mandó que los comieron, y ranas que los infestaron;
46 entregó a la langosta sus cosechas, el fruto de su afán al saltamontes;
47 asoló con granizo sus viñedos, y con la helada sus sicómoros;
48 entregó sus ganados al pedrisco y a los rayos sus rebaños.
49 Lanzó contra ellos el fuego de su cólera, indignación, enojo y destrucción, tropel de mensajeros de desgracias;
50 libre curso dio a su ira. No preservó sus almas de la muerte, a la peste sus vidas entregó;
51 hirió en Egipto a todo primogénito, las primicias de la raza en las tiendas de Cam.
52 Y sacó a su pueblo como ovejas, cual rebaño los guió por el desierto;
53 los guió en seguro, sin temor, mientras el mar cubrió a sus enemigos;
54 los llevó a su término santo, a este monte que su diestra conquistó;
55 arrojó a las naciones ante ellos; a cordel les asignó una heredad, y estableció en sus tiendas las tribus de Israel.
56 Pero ellos le tentaron, se rebelaron contra el Dios Altísimo, se negaron a guardar sus dictámenes,
57 se extraviaron, infieles, lo mismo que sus padres, se torcieron igual que un arco indócil:
58 le irritaron con sus altos, con sus ídolos excitaron sus celos.
59 Dios lo oyó y se enfureció, desechó totalmente a Israel;
60 abandonó la morada de Silo, la tienda en que habitaba entre los hombres.
61 Mandó su fuerza al cautiverio, a manos del adversario su esplendor;
62 entregó su pueblo a la espada, contra su heredad se enfureció.
63 El fuego devoró a sus jóvenes, no hubo canto nupcial para sus vírgenes;
64 sus sacerdotes cayeron a cuchillo, sus viudas no entonaron lamentos.
65 Entonces despertó el Señor como un durmiente, como un bravo vencido por el vino;
66 hirió a sus adversarios en la espalda, les infligió un oprobio eterno.
67 Desechó la tienda de José, y no eligió a la tribu de Efraím;
68 mas eligió a la tribu de Judá, el monte Sión al cual amaba.
69 Construyó como las alturas del cielo su santuario, como la tierra que fundó por siempre.
70 Y eligió a David su servidor, le sacó de los apriscos del rebaño,
71 le trajo de detrás de las ovejas, para pastorear a su pueblo Jacob, y a Israel, su heredad.
72 El los pastoreaba con corazón perfecto, y con mano diestra los guiaba.
(1) = Salmo. De David. =
1 De Yahveh es la tierra y cuanto hay en ella, el orbe y los que en él habitan;
2 que él lo fundó sobre los mares, él lo asentó sobre los ríos.
3 ¿Quién subirá al monte de Yahveh?, ¿quién podrá estar en su recinto santo?
4 El de manos limpias y puro corazón, el que a la vanidad no lleva su alma, ni con engaño jura.
5 El logrará la bendición de Yahveh, la justicia del Dios de su salvación.
6 Tal es la raza de los que le buscan, los que van tras tu rostro, oh Dios de Jacob. = Pausa. =
7 ¡Puertas, levantad vuestros dinteles, alzaos, portones antiguos, para que entre el rey de la gloria!
8 ¿Quién es ese rey de gloria? Yahveh, el fuerte, el valiente, Yahveh, valiente en la batalla.
9 ¡Puertas, levantad vuestros dinteles, alzaos, portones antiguos, para que entre el rey de la gloria!
10 ¿Quién es ese rey de gloria? Yahveh Sebaot, él es el rey de gloria. = Pausa
(1) = Canción de las subidas. =
1 Acuérdate, Yahveh, en favor de David, de todos sus desvelos,
2 del juramento que hizo a Yahveh, de su voto al Fuerte de Jacob:
3 "No he de entrar bajo el techo de mi casa, no he de subir al lecho en que reposo,
4 sueño a mis ojos no he de conceder ni quietud a mis párpados,
5 mientras no encuentre un lugar para Yahveh, una Morada para el Fuerte de Jacob."
6 Mirad: hemos oído de Ella que está en Efratá, ¡la hemos encontrado en los Campos del Bosque!
7 ¡Vayamos a la Morada de él, ante el estrado de sus pies postrémonos!
8 ¡Levántate, Yahveh, hacia tu reposo, tú y el arca de tu fuerza!
9 Tus sacerdotes se vistan de justicia, griten de alegría tus amigos.
10 En gracia a David, tu servidor, no rechaces el rostro de tu ungido.
11 Juró Yahveh a David, verdad que no retractará: "El fruto de tu seno asentaré en tu trono.
12 "Si tus hijos guardan mi alianza, el dictamen que yo les enseño, también sus hijos para siempre se sentarán sobre tu trono."
13 Porque Yahveh ha escogido a Sión, la ha querido como sede para sí:
14 "Aquí está mi reposo para siempre, en él me sentaré, pues lo he querido.
15 "Sus provisiones bendeciré sin tasa, a sus pobres hartaré de pan,
16 de salvación vestiré a sus sacerdotes, y sus amigos gritarán de júbilo.
17 "Allí suscitaré a David un fuerte vástago, aprestaré una lámpara a mi ungido;
18 de vergüenza cubriré a sus enemigos, y sobre él brillará su diadema".
(1) = De David. =
1 Yahveh es mi luz y mi salvación, ¿a quién he de temer? Yahveh, el refugio de mi vida, ¿por quién he de temblar?
2 Cuando se acercan contra mí los malhechores a devorar mi carne, son ellos, mis adversarios y enemigos, los que tropiezan y sucumben.
3 Aunque acampe contra mí un ejército, mi corazón no teme; aunque estalle una guerra contra mí, estoy seguro en ella.
4 Una cosa he pedido a Yahveh, una cosa estoy buscando: morar en la Casa de Yahveh, todos los días de mi vida, para gustar la dulzura de Yahveh y cuidar de su Templo.
5 Que él me dará cobijo en su cabaña en día de desdicha; me esconderá en lo oculto de su tienda, sobre una roca me levantará.
6 Y ahora se alza mi cabeza sobre mis enemigos que me hostigan; en su tienda voy a sacrificar. sacrificios de
aclamación. Cantaré, salmodiaré a Yahveh.
7 Escucha, Yahveh, mi voz que clama, ¡tenme piedad, respóndeme!
8 Dice de ti mi corazón: "Busca su rostro."Sí, Yahveh, tu rostro busco:
9 No me ocultes tu rostro. No rechaces con cólera a tu siervo; tú eres mi
auxilio. No me abandones, no me dejes, Dios de mi salvación.
10 Si mi padre y mi madre me abandonan, Yahveh me acogerá.
11 Enséñame tu camino, Yahveh, guíame por senda llana, por causa de los que me asechan;
12 no me entregues al ansia de mis adversarios, pues se han alzado contra mí falsos testigos, que respiran violencia.
13 ¡Ay, si estuviera seguro de ver la bondad de Yahveh en la tierra de los vivos!
14 Espera en Yahveh, ten valor y firme corazón, espera en Yahveh.
(1) = Del maestro de coro. Salmo. De David. =
1 ¡Dichoso el que cuida del débil y del pobre!En día de desgracia le libera Yahveh;
2 Yahveh le guarda, vida y dicha en la tierra le depara, y no le abandona a la saña de sus enemigos;
3 le sostiene Yahveh en su lecho de dolor; tú rehaces entera la postración en que se sume.
4 Yo he dicho: "Tenme piedad, Yahveh, sana mi alma, pues contra ti he pecado!"
5 Mis enemigos hablan mal contra mí: "¿Cuándo se morirá y se perderá su nombre?"
6 Si alguien viene a verme, habla de cosas fútiles, el corazón repleto de maldad, va a murmurar afuera.
7 A una cuchichean contra mí todos los que me odian, me achacan la desgracia que me aqueja:
8 "Cosa de infierno ha caído sobre él, ahora que se ha acostado, ya no ha de levantarse."
9 Hasta mi amigo íntimo en quien yo confiaba, el que mi pan comía, levanta contra mí su calcañar.
10 Mas tú, Yahveh, tenme piedad, levántame y les daré su merecido;
11 en esto sabré que tú eres mi amigo: si mi enemigo no lanza más su grito contra mí;
12 y a mí me mantendrás en mi inocencia, y ante tu faz me admitirás por siempre.
13 ¡Bendito sea Yahveh, Dios de Israel, desde siempre hasta siempre! ¡Amén! ¡Amén!
(1) = Oración. De David. =
1 Tiende tu oído, Yahveh, respóndeme, que soy desventurado y pobre,
2 guarda mi alma, porque yo te amo, salva a tu siervo que confía en ti.Tú eres mi Dios,
3 tenme piedad, Señor, pues a ti clamo todo el día;
4 recrea el alma de tu siervo, cuando hacia ti, Señor, levanto mi alma.
5 Pues tú eres, Señor, bueno, indulgente, rico en amor para todos los que te invocan;
6 Yahveh, presta oído a mi plegaria, atiende a la voz de mis súplicas.
7 En el día de mi angustia yo te invoco, pues tú me has de responder;
8 entre los dioses, ninguno como tú, Señor, ni obras como las tuyas.
9 Vendrán todas las naciones a postrarse ante ti, y a dar, Señor, gloria a tu nombre;
10 pues tú eres grande y obras maravillas, tú, Dios, y sólo tú.
11 Enséñame tus caminos Yahveh, para que yo camine en tu verdad, concentra mi corazón en el temor de tu nombre.
12 Gracias te doy de todo corazón, Señor Dios mío, daré gloria a tu nombre por siempre,
13 pues grande es tu amor para conmigo, tú has librado mi alma del fondo del seol.
14 Oh Dios, los orgullosos se han alzado contra mí, una turba de violentos anda buscando mi alma, y no te tienen a ti delante de sus ojos.
15 Mas tú, Señor, Dios clemente y compasivo, tardo a la cólera, lleno de amor y de verdad,
16 ¡vuélvete a mí, tenme compasión! Da tu fuerza a tu siervo, salva al hijo de tu sierva.
17 Haz conmigo un signo de bondad: Que los que me odian vean, avergonzados, que tú, Yahveh, me ayudas y consuelas.
(1) = De David. =
1 Bendice a Yahveh, alma mía, del fondo de mi ser, su santo nombre,
2 bendice a Yahveh, alma mía, no olvides sus muchos beneficios.
3 El, que todas tus culpas perdona, que cura todas tus dolencias,
4 rescata tu vida de la fosa, te corona de amor y de ternura,
5 satura de bienes tu existencia, mientras tu juventud se renueva como el águila.
6 Yahveh, el que hace obras de justicia, y otorga el derecho a todos los oprimidos,
7 manifestó sus caminos a Moisés, a los hijos de Israel sus hazañas.
8 Clemente y compasivo es Yahveh, tardo a la cólera y lleno de amor;
9 no se querella eternamente ni para siempre guarda su rencor;
10 no nos trata según nuestros pecados ni nos paga conforme a nuestras culpas.
11 Como se alzan los cielos por encima de la tierra, así de grande es su amor para quienes le temen;
12 tan lejos como está el oriente del ocaso aleja él de nosotros nuestras rebeldías.
13 Cual la ternura de un padre para con sus hijos, así de tierno es Yahveh para quienes le temen;
14 que él sabe de qué estamos plasmados, se acuerda de que somos polvo.
15 ¡El hombre! Como la hierba son sus días, como la flor del campo, así florece;
16 pasa por él un soplo, y ya no existe, ni el lugar donde estuvo vuelve a conocerle.
17 Mas el amor de Yahveh desde siempre hasta siempre para los que le temen, y su justicia para los hijos de sus hijos,
18 para aquellos que guardan su alianza, y se acuerdan de cumplir sus mandatos.
19 Yahveh en los cielos asentó su trono, y su soberanía en todo señorea.
20 Bendecid a Yahveh, ángeles suyos, héroes potentes, ejecutores de sus órdenes, en cuanto oís la voz de su palabra.
21 Bendecid a Yahveh, todas sus huestes, servidores suyos, ejecutores de su voluntad.
22 Bendecid a Yahveh, todas sus obras, en todos los lugares de su imperio. ¡Bendice a Yahveh, alma mía!
(1) = Del maestro de coro. Sobre "la cierva de la aurora". Salmo. De David. =
1 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? ¡lejos de mi salvación la voz de mis rugidos!
2 Dios mío, de día clamo, y no respondes, también de noche, no hay silencio para mí.
3 ¡Mas tú eres el Santo, que moras en las laudes de Israel!
4 En ti esperaron nuestros padres, esperaron y tú los liberaste;
5 a ti clamaron, y salieron salvos, en ti esperaron, y nunca quedaron confundidos.
6 Y yo, gusano, que no hombre, vergüenza del vulgo, asco del pueblo,
7 todos los que me ven de mí se mofan, tuercen los labios, menean la cabeza:
8 "Se confió a Yahveh, ¡pues que él le libre, que le salve, puesto que le ama!"
9 Sí, tú del vientre me sacaste, me diste confianza a los pechos de mi madre;
10 a ti fui entregado cuando salí del seno, desde el vientre de mi madre eres tú mi Dios.
11 ¡No andes lejos de mí, que la angustia está cerca, no hay para mí socorro!
12 Novillos innumerables me rodean, acósanme los toros de Basán;
13 ávidos abren contra mí sus fauces; leones que desgarran y rugen.
14 Como el agua me derramo, todos mis huesos se dislocan, mi corazón se vuelve como cera, se me derrite entre mis entrañas.
15 Está seco mi paladar como una teja y mi lengua pegada a mi garganta; tú me sumes en el polvo de la muerte.
16 Perros innumerables me rodean, una banda de malvados me acorrala como para prender mis manos y mis pies.
17 Puedo contar todos mis huesos; ellos me observan y me miran,
18 repártense entre sí mis vestiduras y se sortean mi túnica.
19 ¡Mas tú, Yahveh, no te estés lejos, corre en mi ayuda, oh fuerza mía,
20 libra mi alma de la espada, mi única de las garras del perro;
21 sálvame de las fauces del león, y mi pobre ser de los cuernos de los búfalos!
22 ¡Anunciaré tu nombre a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré!:
23 "Los que a Yahveh teméis, dadle alabanza, raza toda de Jacob, glorificadle, temedle, raza toda de Israel".
24 Porque no ha despreciado ni ha desdeñado la miseria del mísero; no le ocultó su rostro, mas cuando le invocaba le escuchó.
25 De ti viene mi alabanza en la gran asamblea, mis votos cumpliré ante los que le temen.
26 Los pobres comerán, quedarán hartos, los que buscan a Yahveh le alabarán: "¡Viva por siempre vuestro corazón!"
27 Le recordarán y volverán a Yahveh todos los confines de la tierra, ante él se postrarán todas las familias de las gentes.
28 Que es de Yahveh el imperio, del señor de las naciones.
29 Ante él solo se postrarán todos los poderosos de la tierra, ante él se doblarán cuantos bajan al
polvo. Y para aquél que ya no viva,
30 le servirá su descendencia: ella hablará del Señor a la edad
31 venidera, contará su justicia al pueblo por nacer: Esto hizo él.
(1) = Del maestro de coro. Del siervo de Yahveh, David, que dirigió a Yahveh las palabras de este cántico el día en que Yahveh le libró de todos sus enemigos y de las manos de Saúl. =
(2) = Dijo: =
1 Yo te amo, Yahveh, mi fortaleza, (mi salvador, que de la violencia me has salvado).
2 Yahveh, mi roca y mi baluarte, mi liberador, mi Dios; la peña en que me amparo, mi escudo y fuerza de mi salvación, mi ciudadela y mi refugio.
3 Invoco a Yahveh, que es digno de alabanza, y quedo a salvo de mis enemigos.
4 Las olas de la muerte me envolvían, me espantaban las trombas de Belial,
5 los lazos del seol me rodeaban, me aguardaban los cepos de la Muerte.
6 Clamé a Yahveh en mi angustia, a mi Dios invoqué; y escuchó mi voz desde su Templo, resonó mi llamada en sus oídos.
7 La tierra fue sacudida y vaciló, retemblaron las bases de los montes, (vacilaron bajo su furor);
8 una humareda subió de sus narices, y de su boca un fuego que abrasaba, (de él salían carbones encendidos).
9 El inclinó los cielos y bajó, un espeso nublado debajo de sus pies;
10 cabalgó sobre un querube, emprendió el vuelo, sobre las alas de los vientos planeó.
11 Se puso como tienda un cerco de tinieblas, tinieblas de las aguas, espesos nubarrones;
12 del fulgor que le precedía se encendieron granizo y ascuas de fuego.
13 Tronó Yahveh en los cielos, lanzó el Altísimo su voz;
14 arrojó saetas, y los puso en fuga, rayos fulminó y sembró derrota.
15 El fondo del mar quedó a la vista, los cimientos del orbe aparecieron, ante tu imprecación, Yahveh, al resollar el aliento en tus narices.
16 El extiende su mano de lo alto para asirme, para sacarme de las profundas aguas;
17 me libera de un enemigo poderoso, de mis adversarios más fuertes que yo.
18 Me aguardaban el día de mi ruina, más Yahveh fue un apoyo para mí;
19 me sacó a espacio abierto, me salvó porque me amaba.
20 Yahveh me recompensa conforme a mi justicia, me paga conforme a la pureza de mis manos;
21 porque he guardado los caminos de Yahveh, y no he hecho el mal lejos de mi Dios.
22 Porque tengo ante mí todos sus juicios, y sus preceptos no aparto de mi lado;
23 he sido ante él irreprochable, y de incurrir en culpa me he guardado.
24 Y Yahveh me devuelve según mi justicia, según la pureza de mis manos que tiene ante sus ojos.
25 Con el piadoso eres piadoso, intachable con el hombre sin tacha;
26 con el puro eres puro, con el ladino, sagaz;
27 tú que salvas al pueblo humilde, y abates los ojos altaneros.
28 Tú eres, Yahveh, mi lámpara, mi Dios que alumbra mis tinieblas;
29 con tu ayuda las hordas acometo, con mi Dios escalo la muralla.
30 Dios es perfecto en sus caminos, la palabra de Yahveh acrisolada. El es el escudo de cuantos a él se acogen.
31 Pues ¿quién es Dios fuera de Yahveh? ¿Quién Roca, sino sólo nuestro Dios?
32 El Dios que me ciñe de fuerza, y hace mi camino irreprochable,
33 que hace mis pies como de ciervas, y en las alturas me sostiene en pie,
34 el que mis manos para el combate adiestra y mis brazos para tensar arco de bronce.
35 Tú me das tu escudo salvador, (tu diestra me sostiene), tu cuidado me exalta,
36 mis pasos ensanchas ante mí, no se tuercen mis tobillos.
37 Persigo a mis enemigos, les doy caza, no vuelvo hasta haberlos acabado;
38 los quebranto, no pueden levantarse, sucumben debajo de mis pies.
39 Para el combate de fuerza me ciñes, doblegas bajo mí a mis agresores,
40 a mis enemigos haces dar la espalda, extermino a los que me odian.
41 Claman, mas no hay salvador, a Yahveh, y no les responde.
42 Los machaco como polvo al viento, como al barro de las calles los piso.
43 De las querellas de mi pueblo tú me libras, me pones a la cabeza de las gentes; pueblos que no conocía me sirven;
44 los hijos de extranjeros me adulan, son todo oídos, me obedecen,
45 los hijos de extranjeros desmayan, y dejan temblando sus refugios.
46 ¡Viva Yahveh, bendita sea mi roca, el Dios de mi salvación sea ensalzado,
47 el Dios que la venganza me concede y abate los pueblos a mis plantas!
48 Tú me libras de mis enemigos, me exaltas sobre mis agresores, del hombre violento me salvas.
49 Por eso he de alabarte entre los pueblos, a tu nombre, Yahveh, salmodiaré.
50 El hace grandes las victorias de su rey y muestra su amor a su ungido, a David y a su linaje para siempre.
(1) = Del maestro de coro. Según: "La opresión de los príncipes lejanos".De David. A media voz. Cuando los filisteos se apoderaron de él en Gat. =
1 Tenme piedad, oh Dios, porque me pisan, todo el día hostigándome me oprimen.
2 Me pisan todo el día los que me asechan, innumerables son los que me hostigan en la altura.
3 El día en que temo, en ti confío.
4 En Dios, cuya palabra alabo, en Dios confío y ya no temo, ¿qué puede hacerme un ser de carne?
5 Todo el día retuercen mis palabras, todos sus pensamientos son de hacerme mal;
6 se conjuran, se ocultan, mis pisadas observan, como para atrapar mi alma.
7 Por su iniquidad, ¿habrá escape para ellos? ¡Abate, oh Dios, a los pueblos en tu cólera!
8 De mi vida errante llevas tú la cuenta, ¡recoge mis lágrimas en tu odre!
9 Entonces retrocederán mis enemigos, el día en que yo clame. Yo sé que Dios está por mí.
10 En Dios, cuya palabra alabo, en Yahveh, cuya palabra alabo,
11 en Dios confío y ya no temo, ¿qué puede hacerme un hombre?
12 A mi cargo, oh Dios, los votos que te hice: sacrificios te ofreceré de acción de gracias,
13 pues tú salvaste mi alma de la muerte, para que marche ante la faz de Dios, en la luz de los vivos.
(1) = Del maestro de coro. Del siervo de Yahveh, David, que dirigió a Yahveh las palabras de este cántico el día en que Yahveh le libró de todos sus enemigos y de las manos de Saúl. =
(2) = Dijo: =
1 Yo te amo, Yahveh, mi fortaleza, (mi salvador, que de la violencia me has salvado).
2 Yahveh, mi roca y mi baluarte, mi liberador, mi Dios; la peña en que me amparo, mi escudo y fuerza de mi salvación, mi ciudadela y mi refugio.
3 Invoco a Yahveh, que es digno de alabanza, y quedo a salvo de mis enemigos.
4 Las olas de la muerte me envolvían, me espantaban las trombas de Belial,
5 los lazos del seol me rodeaban, me aguardaban los cepos de la Muerte.
6 Clamé a Yahveh en mi angustia, a mi Dios invoqué; y escuchó mi voz desde su Templo, resonó mi llamada en sus oídos.
7 La tierra fue sacudida y vaciló, retemblaron las bases de los montes, (vacilaron bajo su furor);
8 una humareda subió de sus narices, y de su boca un fuego que abrasaba, (de él salían carbones encendidos).
9 El inclinó los cielos y bajó, un espeso nublado debajo de sus pies;
10 cabalgó sobre un querube, emprendió el vuelo, sobre las alas de los vientos planeó.
11 Se puso como tienda un cerco de tinieblas, tinieblas de las aguas, espesos nubarrones;
12 del fulgor que le precedía se encendieron granizo y ascuas de fuego.
13 Tronó Yahveh en los cielos, lanzó el Altísimo su voz;
14 arrojó saetas, y los puso en fuga, rayos fulminó y sembró derrota.
15 El fondo del mar quedó a la vista, los cimientos del orbe aparecieron, ante tu imprecación, Yahveh, al resollar el aliento en tus narices.
16 El extiende su mano de lo alto para asirme, para sacarme de las profundas aguas;
17 me libera de un enemigo poderoso, de mis adversarios más fuertes que yo.
18 Me aguardaban el día de mi ruina, más Yahveh fue un apoyo para mí;
19 me sacó a espacio abierto, me salvó porque me amaba.
20 Yahveh me recompensa conforme a mi justicia, me paga conforme a la pureza de mis manos;
21 porque he guardado los caminos de Yahveh, y no he hecho el mal lejos de mi Dios.
22 Porque tengo ante mí todos sus juicios, y sus preceptos no aparto de mi lado;
23 he sido ante él irreprochable, y de incurrir en culpa me he guardado.
24 Y Yahveh me devuelve según mi justicia, según la pureza de mis manos que tiene ante sus ojos.
25 Con el piadoso eres piadoso, intachable con el hombre sin tacha;
26 con el puro eres puro, con el ladino, sagaz;
27 tú que salvas al pueblo humilde, y abates los ojos altaneros.
28 Tú eres, Yahveh, mi lámpara, mi Dios que alumbra mis tinieblas;
29 con tu ayuda las hordas acometo, con mi Dios escalo la muralla.
30 Dios es perfecto en sus caminos, la palabra de Yahveh acrisolada. El es el escudo de cuantos a él se acogen.
31 Pues ¿quién es Dios fuera de Yahveh? ¿Quién Roca, sino sólo nuestro Dios?
32 El Dios que me ciñe de fuerza, y hace mi camino irreprochable,
33 que hace mis pies como de ciervas, y en las alturas me sostiene en pie,
34 el que mis manos para el combate adiestra y mis brazos para tensar arco de bronce.
35 Tú me das tu escudo salvador, (tu diestra me sostiene), tu cuidado me exalta,
36 mis pasos ensanchas ante mí, no se tuercen mis tobillos.
37 Persigo a mis enemigos, les doy caza, no vuelvo hasta haberlos acabado;
38 los quebranto, no pueden levantarse, sucumben debajo de mis pies.
39 Para el combate de fuerza me ciñes, doblegas bajo mí a mis agresores,
40 a mis enemigos haces dar la espalda, extermino a los que me odian.
41 Claman, mas no hay salvador, a Yahveh, y no les responde.
42 Los machaco como polvo al viento, como al barro de las calles los piso.
43 De las querellas de mi pueblo tú me libras, me pones a la cabeza de las gentes; pueblos que no conocía me sirven;
44 los hijos de extranjeros me adulan, son todo oídos, me obedecen,
45 los hijos de extranjeros desmayan, y dejan temblando sus refugios.
46 ¡Viva Yahveh, bendita sea mi roca, el Dios de mi salvación sea ensalzado,
47 el Dios que la venganza me concede y abate los pueblos a mis plantas!
48 Tú me libras de mis enemigos, me exaltas sobre mis agresores, del hombre violento me salvas.
49 Por eso he de alabarte entre los pueblos, a tu nombre, Yahveh, salmodiaré.
50 El hace grandes las victorias de su rey y muestra su amor a su ungido, a David y a su linaje para siempre.
1 ¡Aleluya! = Alef. = Doy gracias a Yahveh de todo corazón, = Bet. = en el consejo de los justos y en la comunidad.
2 = Guímel. = Grandes son las obras de Yahveh, = Dálet. = meditadas por los que en ellas se complacen.
3 = He. = Esplendor y majestad su obra, = Vau. = su justicia por siempre permanece.
4 = Zain. = De sus maravillas ha dejado un memorial. = Jet. = ¡Clemente y compasivo Yahveh!
5 = Tet. = Ha dado alimento a quienes le temen, = Yod. = se acuerda por siempre de su alianza.
6 = Kaf. = Ha revelado a su pueblo el poder de sus obras, = Lámed. = dándole la heredad de las naciones.
7 = Mem. = Verdad y justicia, las obras de sus manos, = Nun. = leales todas sus ordenanzas,
8 = Sámek. = afirmadas para siempre jamás, = Ain. = ejecutadas con verdad y rectitud.
9 = Pe. = Ha enviado redención a su pueblo, = Sade. = ha fijado para siempre su alianza; = Qof. = santo y temible es su nombre.
10 = Res. = Principio del saber, el temor de Yahveh; = Sin. = muy cuerdos todos los que lo practican. = Tau. = Su alabanza por siempre permanece.
(1) = De David. =
1 = Alef. = No te acalores por causa de los malos, no envidies a los que hacen injusticia.
2 Pues aridecen presto como el heno, como la hierba tierna se marchitan.
3 = Bet. = Ten confianza en Yahveh y obra el bien, vive en la tierra y crece en paz,
4 ten tus delicias en Yahveh, y te dará lo que pida tu corazón.
5 = Guimel. = Pon tu suerte en Yahveh, confía en él, que él obrará;
6 hará brillar como la luz tu justicia, y tu derecho igual que el mediodía.
7 = Dálet. = Vive en calma ante Yahveh, espera en él, no te acalores contra el que prospera, contra el hombre que urde intrigas.
8 = He. = Desiste de la cólera y abandona el enojo, no te acalores, que es peor;
9 pues serán extirpados los malvados, mas los que esperan en Yahveh poseerán la tierra.
10 = Vau. = Un poco más, y no hay impío, buscas su lugar y ya no está;
11 mas poseerán la tierra los humildes, y gozarán de inmensa paz.
12 = Zain. = El impío maquina contra el justo, rechinan sus dientes contra él;
13 el Señor de él se ríe, porque ve llegar su día.
14 = Jet. = Desenvainan la espada los impíos, tienden el arco, para abatir al mísero y al pobre, para matar a los rectos de conducta;
15 su espada entrará en su propio corazón, y sus arcos serán rotos.
16 = Tet. = Lo poco del justo vale más que la mucha abundancia del impío;
17 pues los brazos de los impíos serán rotos, mientras que a los justos los sostiene Yahveh.
18 = Yod. = Yahveh conoce los días de los íntegros, su herencia será eterna;
19 no serán confundidos en tiempo de desgracia, en días de penuria gozarán de hartura.
20 = Kaf. = Perecerán, en cambio, los impíos, los enemigos de Yahveh; se esfumarán como el ornato de los prados, en humo se desvanecerán.
21 = Lámed. = Toma el impío prestado y no devuelve, mas el justo es compasivo y da;
22 los que él bendice poseerán la tierra, los que él maldice serán exterminados.
23 = Mem. = De Yahveh penden los pasos del hombre, firmes son y su camino le complace;
24 aunque caiga, no se queda postrado, porque Yahveh la mano le sostiene.
25 = Nun. = Fui joven, ya soy viejo, nunca vi al justo abandonado, ni a su linaje mendigando el pan.
26 En todo tiempo es compasivo y presta, su estirpe vivirá en bendición.
27 = Sámek. = Apártate del mal y obra el bien, tendrás para siempre una morada;
28 porque Yahveh ama lo que es justo y no abandona a sus amigos. = Ain. = Los malvados serán por siempre exterminados, la estirpe de los impíos cercenada;
29 los justos poseerán la tierra, y habitarán en ella para siempre.
30 La boca del justo sabiduría susurra, su lengua habla rectitud;
31 la ley de su Dios está en su corazón, sus pasos no vacilan.
32 Espía el impío al justo, y busca darle muerte;
33 en su mano Yahveh no le abandona, ni deja condenarle al ser juzgado.
34 Espera en Yahveh y guarda su camino, él te exaltará a la herencia de la tierra, el exterminio de los impíos verás.
35 He visto al impío muy arrogante empinarse como un cedro del Líbano;
36 pasé de nuevo y ya no estaba, le busqué y no se le encontró.
37 Observa al perfecto, mira al íntegro: hay descendencia para el hombre de paz;
38 pero los rebeldes serán a una aniquilados, y la posteridad de los impíos extirpada.
39 La salvación de los justos viene de Yahveh, él su refugio en tiempo de angustia;
40 Yahveh los ayuda y los libera, de los impíos él los libra, los salva porque a él se acogen.
(1) = Salmo. De David. =
1 Yahveh es mi pastor, nada me falta.
2 Por prados de fresca hierba me apacienta. Hacia las aguas de reposo me conduce,
3 y conforta mi alma; me guía por senderos de justicia, en gracia de su nombre.
4 Aunque pase por valle tenebroso, ningún mal temeré, porque tú vas conmigo; tu vara y tu cayado, ellos me sosiegan.
5 Tú preparas ante mí una mesa frente a mis adversarios; unges con óleo mi cabeza, rebosante está mi copa.
6 Sí, dicha y gracia me acompañarán todos los días de mi vida; mi morada será la casa de Yahveh a lo largo de los días.
(1) = De David =
1 = Alef. = A ti, Yahveh, levanto mi alma,
2 oh Dios mío. = Bet. = En ti confío, ¡no sea confundido, no triunfen de mí mis enemigos!
3 = Guimel. = No hay confusión para el que espera en ti, confusión sólo para el que traiciona sin motivo.
4 = Dálet. = Muéstrame tus caminos, Yahveh, enséñame tus sendas.
5 = He. = Guíame en tu verdad, enséñame, que tú eres el Dios de mi salvación. = (Vau) = En ti estoy esperando todo el día,
6 = Zain. = Acuérdate, Yahveh, de tu ternura, y de tu amor, que son de siempre.
7 = Jet. = De los pecados de mi juventud no te acuerdes, pero según tu amor, acuérdate de mí. por tu bondad, Yahveh.
8 = Tet. = Bueno y recto es Yahveh; por eso muestra a los pecadores el camino;
9 = Yod. = conduce en la justicia a los humildes, y a los pobres enseña su sendero.
10 = Kaf. = Todas las sendas de Yahveh son amor y verdad para quien guarda su alianza y sus dictámenes.
11 = Lámed. = Por tu nombre, oh Yahveh, perdona mi culpa, porque es grande.
12 = Mem. = Si hay un hombre que tema a Yahveh, él le indica el camino a seguir;
13 = Nun. = su alma mora en la felicidad, y su estirpe poseerá la tierra.
14 = Sámek. = El secreto de Yahveh es para quienes le temen, su alianza, para darles cordura.
15 = Ain. = Mis ojos están fijos en Yahveh, que él sacará mis pies del cepo.
16 = Pe. = Vuélvete a mí, tenme piedad, que estoy solo y desdichado.
17 = Sade. = Alivia los ahogos de mi corazón, hazme salir de mis angustias.
18 = (Qof.) = Ve mi aflicción y mi penar, quita todos mis pecados.
19 = Res. = Mira cuántos son mis enemigos, cuán violento el odio que me tienen.
20 = Sin. = Guarda mi alma, líbrame, no quede confundido, cuando en ti me cobijo.
21 = Tau. = Inocencia y rectitud me amparen, que en ti espero, Yahveh.
22 Redime, oh Dios, a Israel de todas sus angustias.
= De David. Salmo. =
1 Quiero cantar el amor y la justicia, para ti, Yahveh, salmodiaré;
2 cursaré el camino de la perfección: ¿cuándo vendrás a mí? Procederé con corazón perfecto, dentro de mi casa;
3 no pondré delante de mis ojos cosa villana. Detesto la conducta de los extraviados, no se me pegará;
4 el corazón perverso está lejos de mí, no conozco al malvado.
5 Al que infama a su prójimo en secreto, a ése le aniquilo; ojo altanero y corazón hinchado no los soporto.
6 Mis ojos, en los fieles de la tierra, por que vivan conmigo; el que anda por el camino de la perfección será mi servidor.
7 No mora dentro de mi casa el agente de engaño; el que dice mentiras no persiste delante de mis ojos.
8 Cada mañana he de aniquilar a todos los impíos del país, para extirpar de la ciudad de Yahveh a todos los agentes de mal.
= Canción de las subidas. De David. = 1 No está inflado, Yahveh, mi corazón, ni mis ojos
subidos. No he tomado un camino de grandezas ni de prodigios que me vienen anchos.
2 No, mantengo mi alma en paz y silencio como niño destetado en el regazo de su madre. ¡Como niño destetado está mi alma en mí!
3 ¡Espera, Israel, en Yahveh desde ahora y por siempre!
(1) = Salmo. De David. =
1 Yahveh, ¿quién morará en tu tienda?, ¿quién habitará en tu santo monte?
2 El que ando sin tacha, y obra la justicia; que dice la verdad de corazón,
3 y no calumnia con su lengua; que no daña a su hermano, ni hace agravio a su prójimo;
4 con menosprecio mira al réprobo, mas honra a los que temen a Yahveh; que jura en su perjuicio y no retracta,
5 no presta a usura su dinero, ni acepta soborno en daño de inocente. Quien obra así jamás vacilará.
(1) = De David. Poema. =
1 ¡Dichoso el que es perdonado de su culpa, y le queda cubierto su pecado!
2 Dichoso el hombre a quien Yahveh no le cuenta el delito, y en cuyo espíritu no hay fraude.
3 Cuando yo me callaba, se sumían mis huesos en mi rugir de cada día,
4 mientras pesaba, día y noche, tu mano sobre mí; mi corazón se alteraba como un campo en los ardores del estío. = Pausa. =
5 Mi pecado te reconocí, y no oculté mi culpa; dije: "Me confesaré a Yahveh de mis rebeldías."Y tú absolviste mi culpa, perdonaste mi pecado. = Pausa. =
6 Por eso te suplica todo el que te ama en la hora de la angustia. Y aunque las muchas aguas se desborden, no le alcanzarán.
7 Tú eres un cobijo para mí, de la angustia me guardas, estás en torno a mí para salvarme. = Pausa. =
8 Voy a instruirte, a mostrarte el camino a seguir; fijos en ti los ojos, seré tu consejero.
9 No seas cual caballo o mulo sin sentido, rienda y freno hace falta para domar su brío, si no, no se te acercan.
10 Copiosas son las penas del impío, al que confía en Yahveh el amor le envuelve.
11 ¡Alegraos en Yahveh, oh justos, exultad, gritad de gozo, todos los de recto corazón!
(1) = Salmo. De Asaf. =
1 El Dios de los dioses, Yahveh, habla y convoca a la tierra desde oriente hasta occidente.
2 Desde Sión, la Hermosa sin par, Dios resplandece,
3 viene nuestro Dios y no se callará. Delante de él, un fuego que devora, en torno a él, violenta tempestad;
4 convoca a los cielos desde lo alto, y a la tierra para juzgar a su pueblo.
5 "¡Congregad a mis fieles ante mí, los que mi alianza con sacrificio concertaron!"
6 Anuncian los cielos su justicia, porque es Dios mismo el juez. = Pausa. =
7 "Escucha, pueblo mío, que hablo yo, Israel, yo atestiguo contra ti, yo, Dios, tu Dios.
8 "No es por tus sacrificios por lo que te acuso: ¡están siempre ante mí tus holocaustos!
9 No tengo que tomar novillo de tu casa, ni machos cabríos de tus apriscos.
10 "Pues mías son todas las fieras de la selva, las bestias en los montes a millares;
11 conozco todas las aves de los cielos, mías son las bestias de los campos.
12 "Si hambre tuviera, no habría de decírtelo, porque mío es el orbe y cuanto encierra.
13 ¿Es que voy a comer carne de toros, o a beber sangre de machos cabríos?
14 "Sacrificio ofrece a Dios de acción de gracias, cumple tus votos al Altísimo;
15 e invócame en el día de la angustia, te libraré y tú me darás gloria."
16 Pero al impío Dios le dice: "¿Qué tienes tú que recitar mis preceptos, y tomar en tu boca mi alianza,
17 tú que detestas la doctrina, y a tus espaldas echas mis palabras?
18 "Si a un ladrón ves, te vas con él, alternas con adúlteros;
19 sueltas tu boca al mal, y tu lengua trama engaño.
20 "Te sientas, hablas contra tu hermano, deshonras al hijo de tu madre.
21 Esto haces tú, ¿y he de callarme? ¿Es que piensas que yo soy como tú? Yo te acuso y lo expongo ante tus ojos.
22 "¡Entended esto bien los que olvidáis a Dios, no sea que yo arrebate y no haya quien libre!
23 El que ofrece sacrificios de acción de gracias me da gloria, al hombre recto
(1) = Del maestro de coro. Para flautas. Salmo. De David. =
1 (2) Escucha mis palabras, Yahveh, repara en mi lamento,
2 (3) atiende a la voz de mi clamor, oh mi Rey y mi Dios. Porque a ti te suplico,
3 (4) Yahveh; ya de mañana oyes mi voz; de mañana te presento mi súplica, y me quedo a la espera.
4 (5) Pues no eres tú un Dios que se complace en la impiedad, no es huésped tuyo el malo.
5 (6) No, los arrogantes no resisten delante de tus ojos. Detestas a todos los
agentes de mal,
6 (7) pierdes a los mentirosos; al hombre sanguinario y fraudulento le abomina Yahveh.
7 (8) Mas yo, por la abundancia de tu amor, entro en tu Casa; en tu santo Templo me prosterno, lleno de tu temor.
8 (9) Guíame, Yahveh, en tu justicia, por causa de los que me acechan, allana tu camino ante mí.
9 (10) Que no hay en su boca lealtad, en su interior, tan sólo subversión; sepulcro abierto es su garganta, melosa muévese su lengua.
10 (11) Trátalos, oh Dios, como culpables, haz que fracasen sus intrigas; arrójalos por el exceso de sus crímenes, por rebelarse contra ti.
11 (12) Y se alegren los que a ti se acogen, se alborocen por siempre; tú los proteges, en ti exultan los que aman tu nombre.
12 (13) Pues tú bendices al justo, Yahveh, como un gran escudo tu favor le cubre.
(1) = Del maestro de coro. Para instrumentos de cuerda. Poema. De David. =
1 (2) Escucha, oh Dios, mi oración, no te retraigas a mi súplica,
2 (3) dame oídos, respóndeme, en mi queja me agito. Gimo
3 (4) ante la voz del enemigo, bajo el abucheo del impío; pues vierten sobre mí falsedades y con saña me hostigan.
4 (5) Se me estremece dentro el corazón, me asaltan pavores de muerte;
5 (6) miedo y temblor me invaden, un escalofrío me atenaza.
6 (7) Y digo: ¡Quién me diera alas como a la paloma para volar y reposar!
7 (8) Huiría entonces lejos, en el desierto moraría.
8 (9) En seguida encontraría un asilo contra el viento furioso y la tormenta. = Pausa. =
9 (10) ¡Oh, piérdelos, Señor, enreda sus lenguas!, pues veo discordia y altercado en la ciudad;
10 (11) rondan día y noche por sus murallas. Y dentro de ella falsedad y malicia,
11 (12) insidias dentro de ella, jamás se ausentan de sus plazas la tiranía y el engaño.
12 (13) Si todavía un enemigo me ultrajara, podría soportarlo; si el que me odia se alzara contra mí, me escondería de él.
13 (14) ¡Pero tú, un hombre de mi rango, mi compañero, mi íntimo,
14 (15) con quien me unía una dulce intimidad, en la Casa de Dios! ¡Oh, váyanse en tumulto,
15 (16) caiga la muerte sobre ellos, vivos en el seol se precipiten, pues está el mal instalado en medio de ellos!
16 (17) Yo, en cambio, a Dios invoco, y Yahveh me salva.
17 (18) A la tarde, a la mañana, al mediodía me quejo y gimo: él oye mi clamor.
18 (19) En paz mi alma rescata de la guerra que me hacen: aunque sean muchos contra mí,
19 (20) Dios escucha y los humilla, él, que reina desde siempre. Pero ellos sin enmienda, y sin temor de Dios.
20 (21) Cada uno extiende su mano contra sus aliados, viola su alianza;
21 (22) más blanda que la crema es su boca, pero su corazón es sólo guerra; sus palabras, más suaves que el aceite, son espadas desnudas.
22 (23) Descarga en Yahveh tu peso, y él te sustentará; no dejará que para siempre zozobre el justo.
23 (24) Y tú, oh Dios, los hundirás en el pozo de la fosa, a los hombres de sangre y de fraude, sin alcanzar la mitad de sus días. Mas yo confío en ti.
1 = Lámed = ¿Por qué, Yahveh, te quedas lejos, te escondes en las horas de la angustia?
2 Por el orgullo del impío es perseguido el desdichado, queda preso en la trampa que le ha urdido.
3 = (Mem.) = Sí, el impío se jacta de los antojos de su alma, el avaro que bendice menosprecia a Yahveh,
4 = (Nun.) = el impío, insolente, no le busca: "¡No hay Dios!", es todo lo que piensa.
5 En todo tiempo se afianzan sus caminos, allá arriba tus juicios muy lejos de él están, a todos sus rivales da soplidos.
6 Dice en su corazón: "¡Jamás vacilaré!" = (Sámek.) = porque en desgracia no se ve,
7 maldice. = (Pe.) = De fraude y perfidia está llena su boca, bajo su lengua sólo maldad e iniquidad;
8 al acecho se aposta entre las cañas en los recodos mata al inocente. = (Ain.) = Todo ojos, espía al desvalido,
9 al acecho escondido como león en su guarida, al acecho para atrapar al desdichado, atrapa al desdichado arrastrándole en su red.
10 = (Sade.) = Espía, se agazapa, se encoge, el desvalido cae en su poder;
11 dice en su corazón: "Dios se ha olvidado, tiene tapado el rostro, no ha de ver jamás."
12 = Qof. = ¡Levántate, Yahveh, alza tu mano, oh Dios! ¡No te olvides de los desdichados!
13 ¿Por qué el impío menosprecia a Dios, dice en su corazón: "No vendrás a indagar?"
14 = Res. = Lo has visto ya, que la pena y la tristeza las miras tú para tomarlas en tu mano: el desvalido se abandona a ti, tú socorres al huérfano.
15 = Sin. = ¡Quiebra el brazo del impío, del malvado; indaga su impiedad sin dejar rastro!
16 ¡Yahveh es rey por siempre, por los siglos; los gentiles han sido barridos de su tierra!
17 = Tau. = El deseo de los humildes escuchas tú, Yahveh, su corazón confortas, alargas tus oídos,
18 para hacer justicia al huérfano, al vejado: ¡cese de dar terror el hombre salido de la tierra!
(1) = Del maestro de coro. Según: "La opresión de los príncipes lejanos".De David. A media voz. Cuando los filisteos se apoderaron de él en Gat. =
1 (2) Tenme piedad, oh Dios, porque me pisan, todo el día hostigándome me oprimen.
2 (3) Me pisan todo el día los que me asechan, innumerables son los que me hostigan en la altura.
3 (4) El día en que temo, en ti confío.
4 (5) En Dios, cuya palabra alabo, en Dios confío y ya no temo, ¿qué puede hacerme un ser de carne?
5 (6) Todo el día retuercen mis palabras, todos sus pensamientos son de hacerme mal;
6 (7) se conjuran, se ocultan, mis pisadas observan, como para atrapar mi alma.
7 (8) Por su iniquidad, ¿habrá escape para ellos? ¡Abate, oh Dios, a los pueblos en tu cólera!
8 (9) De mi vida errante llevas tú la cuenta, ¡recoge mis lágrimas en tu odre!
9 (10) Entonces retrocederán mis enemigos, el día en que yo clame. Yo sé que Dios está por mí.
10 (11) En Dios, cuya palabra alabo, en Yahveh, cuya palabra alabo,
11 (12) en Dios confío y ya no temo, ¿qué puede hacerme un hombre?
12 (13) A mi cargo, oh Dios, los votos que te hice: sacrificios te ofreceré de acción de gracias,
13 (14) pues tú salvaste mi alma de la muerte, para que marche ante la faz de Dios, en la luz de los vivos.
(1) = De David. =
1 Ataca, Yahveh, a los que me atacan, combate a quienes me combaten;
2 embraza el escudo y el pavés, y álzate en mi socorro;
3 blande la lanza y la pica contra mis perseguidores. Di a mi alma: "Yo soy tu salvación."
4 ¡Confusión y vergüenza sobre aquellos que andan buscando mi vida! ¡Vuelvan atrás y queden confundidos los que mi mal maquinan!
5 ¡Sean lo mismo que la paja al viento, por el ángel de Yahveh acosados;
6 sea su camino tiniebla y precipicio, perseguidos por el ángel de Yahveh!
7 Pues sin causa me han tendido su red, han cavado una fosa para mí.
8 ¡Sobre cada uno de ellos caiga de improviso la ruina: le prenda la red que había tendido, y en su fosa se hunda!
9 Y mi alma exultará en Yahveh, en su salvación se gozará.
10 Dirán todos mis huesos: Yahveh, ¿quién como tú, para librar al débil del más fuerte, al pobre de su expoliador?
11 Testigos falsos se levantan, sobre lo que ignoro me interrogan;
12 me pagan mal por bien, ¡desolación para mi alma!
13 Yo, en cambio, cuando eran ellos los enfermos, vestido de sayal, me humillaba con ayuno, y en mi interior repetía mi oración;
14 como por un amigo o un hermano iba y venía, como en duelo de una madre, sombrío me encorvaba.
15 Ellos se ríen de mi caída, se reúnen, sí, se reúnen contra mí; extranjeros, que yo no conozco, desgarran sin descanso;
16 si caigo, me rodean rechinando sus dientes contra mí.
17 ¿Cuánto tiempo, Señor, te quedarás mirando? Recobra mi alma de sus garras, de los leones mi vida.
18 Te daré gracias en la gran asamblea, te alabaré entre un pueblo copioso.
19 No se rían de mí, mis enemigos pérfidos, ni se guiñen sus ojos los que me odian sin razón.
20 Pues no es de paz de lo que hablan a los pacíficos de la tierra; mascullan palabras de perfidia,
21 abren bien grande su boca contra mí; dicen: "¡Ja, Ja, nuestros ojos lo han visto!"
22 Tú lo has visto, Yahveh, no te quedes callado, Señor, no estés lejos de mí;
23 despiértate, levántate a mi juicio, en defensa de mi causa, oh mi Dios y Señor;
24 júzgame conforme a tu justicia, oh Yahveh, ¡Dios mío, no se rían de mí!
25 No digan en su corazón: "¡Ajá, lo que queríamos!"No digan: "¡Le hemos engullido!"
26 ¡Vergüenza y confusión caigan a una sobre los que se ríen de mi mal; queden cubiertos de vergüenza y de ignominia los que a mi costa medran!
27 Exulten y den gritos de júbilo los que en mi justicia se complacen, y digan sin cesar: "¡Grande es Yahveh, que en la paz de su siervo se complace!"
28 Y tu justicia musitará mi lengua, todo el día tu alabanza.
(1) = Salmo. De Asaf. =
1 Oh Dios, han invadido tu heredad las gentes, han profanado tu sagrado Templo; han dejado en ruinas a Jerusalén,
2 han entregado el cadáver de tus siervos por comida a los pájaros del cielo, la carne de tus amigos a las bestias de la tierra.
3 Han derramado como agua su sangre en torno a Jerusalén, ¡y nadie sepultaba!
4 Nos hemos hecho la irrisión de los vecinos, burla y escarnio de nuestros circundantes.
5 ¿Hasta cuándo, Yahveh, tu cólera? ¿hasta el fin? ¿han de quemar tus celos como fuego?
6 Derrama tu furor sobre las gentes, que no te reconocen, y sobre los reinos que tu nombre no invocan.
7 Porque han devorado a Jacob y han devastado su dominio.
8 No recuerdes contra nosotros culpas de antepasados, vengan presto a nuestro encuentro tus ternuras, pues estamos abatidos del todo;
9 ayúdanos, Dios de nuestra salvación, por amor de la gloria de tu nombre; líbranos, borra nuestros pecados, por causa de tu nombre.
10 ¿Por qué han de decir las gentes: "¿Dónde está su Dios?" ¡Que entre las gentes se conozca, a nuestros propios ojos, la venganza de la sangre de tus siervos derramada!
11 ¡Llegue hasta ti el suspiro del cautivo, con la grandeza de tu brazo preserva a los hijos de la muerte!
12 ¡Devuelve siete veces a nuestros vecinos, en su entraña, su afrenta, la afrenta que te han hecho, Señor!
13 Y nosotros, tu pueblo, rebaño de tu pasto, eternamente te daremos gracias, de edad en edad repetiremos tu alabanza.
(1) = Lamentación. De David. La que cantó a Yahveh a propósito del benjaminita Kus. =
1 (2) Yahveh, Dios mío, a ti me acojo, sálvame de todos mis perseguidores, líbrame;
2 (3) ¡que no arrebate como un león mi vida el que desgarra, sin que nadie libre!
3 (4) Yahveh, Dios mío, si algo de esto hice, si hay en mis manos injusticia,
4 (5) si a mi bienhechor con mal he respondido si he perdonado al opresor injusto,
5 (6) ¡que el enemigo me persiga y me alcance, estrelle mi vida contra el suelo, y tire mis entrañas por el polvo! = Pausa. =
6 (7) Levántate, Yahveh, en tu cólera, surge contra los arrebatos de mis opresores, despierta ya, Dios mío, tú que el juicio convocas.
7 (8) Que te rodee la asamblea de las naciones, y tú en lo alto vuélvete hacia ella.
8 (9) (Yahveh, juez de los pueblos.)Júzgame, Yahveh, conforme a mi justicia y según mi inocencia.
9 (10) Haz que cese la maldad de los impíos, y afianza al justo, tú que escrutas corazones y entrañas, oh Dios justo.
10 (11) Dios, el escudo que me cubre, el salvador de los de recto corazón;
11 (12) Dios, el juez justo, tardo a la cólera, pero Dios amenazante en todo tiempo
12 (13) para el que no se vuelve. Afile su espada el enemigo, tense su arco y lo apareje,
13 (14) para sí solo prepara armas de muerte, hace tizones de sus flechas;
14 (15) vedle en su preñez de iniquidad, malicia concibió, fracaso pare.
15 (16) Cavó una fosa, recavó bien hondo, mas cae en el hoyo que él abrió;
16 (17) revierte su obra en su cabeza, su violencia en su cerviz recae.
17 (18) Doy gracias a Yahveh por su justicia, salmodio al nombre de Yahveh, el Altísimo.
(1) = Del maestro de coro. "No destruyas." De David. A media voz. Cuando Saúl mandó a vigilar su casa con el fin de matarle. =
1 (2) ¡Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío, de mis agresores protégeme,
2 (3) líbrame de los agentes de mal, de los hombres sanguinarios sálvame!
3 (4) Mira que acechan a mi alma, poderosos se conjuran contra mí; sin rebeldía ni pecado en mí, Yahveh,
4 (5) sin culpa alguna, corren y se aprestan. Despiértate, ven a mi encuentro y mira,
5 (6) tú, Yahveh, Dios Sebaot, Dios de Israel, álzate a visitar a todos los gentiles, no te apiades de ninguno de esos traidores pérfidos. = Pausa. =
6 (7) Regresan a la tarde, aúllan como perros, rondan por la ciudad.
7 (8) Míralos desbarrar a boca llena, espadas en sus labios: "¿Hay alguno que oiga?"
8 (9) Mas tú, Yahveh, te ríes de ellos, tú te mofas de todos los gentiles.
9 (10) Oh fuerza mía, hacia ti miro. Pues es Dios mi ciudadela,
10 (11) el Dios de mi amor viene a mi encuentro. Dios me hará desafiar a los que me asechan.
11 (12) ¡Oh, no los mates, no se olvide mi pueblo, dispérsalos con tu poder, humíllalos, oh Señor, nuestro escudo!
12 (13) Pecado es en su boca la palabra de sus labios; ¡queden, pues, presos en su orgullo, por la blasfemia, por la mentira que vocean!
13 (14) ¡Suprime con furor, suprímelos, no existan más! Y se sepa que Dios
domina en Jacob, hasta los confines de la tierra. = Pausa. =
14 (15) Regresan a la tarde, aúllan como perros, rondan por la ciudad;
15 (16) vedlos buscando qué comer, hasta que no están hartos van gruñendo.
16 (17) Yo, en cambio, cantaré tu fuerza, aclamaré tu amor a la mañana; pues tú has sido para mí una ciudadela, un refugio en el día de mi angustia.
17 (18) Oh fuerza mía, para ti salmodiaré, pues es Dios mi ciudadela, el Dios de mi amor.
(1) = De David. =
1 Ataca, Yahveh, a los que me atacan, combate a quienes me combaten;
2 embraza el escudo y el pavés, y álzate en mi socorro;
3 blande la lanza y la pica contra mis perseguidores. Di a mi alma: "Yo soy tu salvación."
4 ¡Confusión y vergüenza sobre aquellos que andan buscando mi vida! ¡Vuelvan atrás y queden confundidos los que mi mal maquinan!
5 ¡Sean lo mismo que la paja al viento, por el ángel de Yahveh acosados;
6 sea su camino tiniebla y precipicio, perseguidos por el ángel de Yahveh!
7 Pues sin causa me han tendido su red, han cavado una fosa para mí.
8 ¡Sobre cada uno de ellos caiga de improviso la ruina: le prenda la red que había tendido, y en su fosa se hunda!
9 Y mi alma exultará en Yahveh, en su salvación se gozará.
10 Dirán todos mis huesos: Yahveh, ¿quién como tú, para librar al débil del más fuerte, al pobre de su expoliador?
11 Testigos falsos se levantan, sobre lo que ignoro me interrogan;
12 me pagan mal por bien, ¡desolación para mi alma!
13 Yo, en cambio, cuando eran ellos los enfermos, vestido de sayal, me humillaba con ayuno, y en mi interior repetía mi oración;
14 como por un amigo o un hermano iba y venía, como en duelo de una madre, sombrío me encorvaba.
15 Ellos se ríen de mi caída, se reúnen, sí, se reúnen contra mí; extranjeros, que yo no conozco, desgarran sin descanso;
16 si caigo, me rodean rechinando sus dientes contra mí.
17 ¿Cuánto tiempo, Señor, te quedarás mirando? Recobra mi alma de sus garras, de los leones mi vida.
18 Te daré gracias en la gran asamblea, te alabaré entre un pueblo copioso.
19 No se rían de mí, mis enemigos pérfidos, ni se guiñen sus ojos los que me odian sin razón.
20 Pues no es de paz de lo que hablan a los pacíficos de la tierra; mascullan palabras de perfidia,
21 abren bien grande su boca contra mí; dicen: "¡Ja, Ja, nuestros ojos lo han visto!"
22 Tú lo has visto, Yahveh, no te quedes callado, Señor, no estés lejos de mí;
23 despiértate, levántate a mi juicio, en defensa de mi causa, oh mi Dios y Señor;
24 júzgame conforme a tu justicia, oh Yahveh, ¡Dios mío, no se rían de mí!
25 No digan en su corazón: "¡Ajá, lo que queríamos!"No digan: "¡Le hemos engullido!"
26 ¡Vergüenza y confusión caigan a una sobre los que se ríen de mi mal; queden cubiertos de vergüenza y de ignominia los que a mi costa medran!
27 Exulten y den gritos de júbilo los que en mi justicia se complacen, y digan sin cesar: "¡Grande es Yahveh, que en la paz de su siervo se complace!"
28 Y tu justicia musitará mi lengua, todo el día tu alabanza.
(1) = Del maestro de coro. Salmo. De David. =
1 (2) En ti, Yahveh, me cobijo, ¡oh, no sea confundido jamás! ¡Recóbrame por tu justicia, líbrame,
2 (3) tiende hacia mí tu oído, date prisa! Sé para mí una roca de refugio, alcázar fuerte que me salve;
3 (4) pues mi roca eres tú, mi fortaleza, y, por tu nombre, me guías y diriges.
4 (5) Sácame de la red que me han tendido, que tú eres mi refugio;
5 (6) en tus manos mi espíritu encomiendo, tú, Yahveh, me rescatas. Dios de verdad,
6 (7) tú detestas a los que veneran vanos ídolos; mas yo en Yahveh confío:
7 (8) ¡exulte yo y en tu amor me regocije! Tú que has visto mi miseria, y has conocido las angustias de mi alma,
8 (9) no me has entregado en manos del enemigo, y has puesto mis pies en campo abierto.
9 (10) Tenme piedad, Yahveh, que en angustias estoy. De tedio se corroen mis ojos, mi alma, mis entrañas.
10 (11) Pues mi vida se consume en aflicción, y en suspiros mis años; sucumbe mi vigor a la miseria, mis huesos se corroen.
11 (12) De todos mis opresores me he hecho el oprobio; asco soy de mis vecinos, espanto de mis
familiares. Los que me ven en la calle huyen lejos de mí;
12 (13) dejado estoy de la memoria como un muerto, como un objeto de desecho.
13 (14) Escucho las calumnias de la turba, terror por todos lados, mientras se aúnan contra mí en conjura, tratando de quitarme la vida.
14 (15) Mas yo confío en ti, Yahveh, me digo: "¡Tú eres mi Dios!"
15 (16) Está en tus manos mi destino, líbrame de las manos de mis enemigos y perseguidores;
16 (17) haz que alumbre a tu siervo tu semblante, ¡sálvame, por tu amor!
17 (18) Yahveh, no haya confusión para mí, que te invoco, ¡confusión sólo para los impíos; que bajen en silencio al seol,
18 (19) enmudezcan los labios mentirosos que hablan con insolencia contra el justo, con orgullo y desprecio!
19 (20) ¡Qué grande es tu bondad, Yahveh!Tú la reservas para los que te temen, se la brindas a los que a ti se acogen, ante los hijos de Adán.
20 (21) Tú los escondes en el secreto de tu rostro, lejos de las intrigas de los hombres; bajo techo los pones a cubierto de la querella de las lenguas.
21 (22) ¡Bendito sea Yahveh que me ha brindado maravillas de amor (en ciudad fortificada)!
22 (23) ¡Y yo que decía en mi inquietud: "Estoy dejado de tus ojos!"Mas tú oías la voz de mis plegarias, cuando clamaba a ti.
23 (24) Amad a Yahveh, todos sus amigos; a los fieles protege Yahveh, pero devuelve muy sobrado al que obra por orgullo.
24 (25) ¡Valor, que vuestro corazón se afirme, vosotros todos que esperáis en Yahveh!
(1) = Del maestro de coro. Para instrumentos de cuerda. Poema. De David. =
1 (2) Escucha, oh Dios, mi oración, no te retraigas a mi súplica,
2 (3) dame oídos, respóndeme, en mi queja me agito. Gimo
3 (4) ante la voz del enemigo, bajo el abucheo del impío; pues vierten sobre mí falsedades y con saña me hostigan.
4 (5) Se me estremece dentro el corazón, me asaltan pavores de muerte;
5 (6) miedo y temblor me invaden, un escalofrío me atenaza.
6 (7) Y digo: ¡Quién me diera alas como a la paloma para volar y reposar!
7 (8) Huiría entonces lejos, en el desierto moraría.
8 (9) En seguida encontraría un asilo contra el viento furioso y la tormenta. = Pausa. =
9 (10) ¡Oh, piérdelos, Señor, enreda sus lenguas!, pues veo discordia y altercado en la ciudad;
10 (11) rondan día y noche por sus murallas. Y dentro de ella falsedad y malicia,
11 (12) insidias dentro de ella, jamás se ausentan de sus plazas la tiranía y el engaño.
12 (13) Si todavía un enemigo me ultrajara, podría soportarlo; si el que me odia se alzara contra mí, me escondería de él.
13 (14) ¡Pero tú, un hombre de mi rango, mi compañero, mi íntimo,
14 (15) con quien me unía una dulce intimidad, en la Casa de Dios! ¡Oh, váyanse en tumulto,
15 (16) caiga la muerte sobre ellos, vivos en el seol se precipiten, pues está el mal instalado en medio de ellos!
16 (17) Yo, en cambio, a Dios invoco, y Yahveh me salva.
17 (18) A la tarde, a la mañana, al mediodía me quejo y gimo: él oye mi clamor.
18 (19) En paz mi alma rescata de la guerra que me hacen: aunque sean muchos contra mí,
19 (20) Dios escucha y los humilla, él, que reina desde siempre. Pero ellos sin enmienda, y sin temor de Dios.
20 (21) Cada uno extiende su mano contra sus aliados, viola su alianza;
21 (22) más blanda que la crema es su boca, pero su corazón es sólo guerra;
sus palabras, más suaves que el aceite, son espadas desnudas.
22 (23) Descarga en Yahveh tu peso, y él te sustentará; no dejará que para siempre zozobre el justo.
23 (24) Y tú, oh Dios, los hundirás en el pozo de la fosa, a los hombres de sangre y de fraude, sin alcanzar la mitad de sus
días. Mas yo confío en ti.
(1) = De David. =
1 = Alef. = No te acalores por causa de los malos, no envidies a los que hacen injusticia.
2 Pues aridecen presto como el heno, como la hierba tierna se marchitan.
3 = Bet. = Ten confianza en Yahveh y obra el bien, vive en la tierra y crece en paz,
4 ten tus delicias en Yahveh, y te dará lo que pida tu corazón.
5 = Guimel. = Pon tu suerte en Yahveh, confía en él, que él obrará;
6 hará brillar como la luz tu justicia, y tu derecho igual que el mediodía.
7 = Dálet. = Vive en calma ante Yahveh, espera en él, no te acalores contra el que prospera, contra el hombre que urde intrigas.
8 = He. = Desiste de la cólera y abandona el enojo, no te acalores, que es peor;
9 pues serán extirpados los malvados, mas los que esperan en Yahveh poseerán la tierra.
10 = Vau. = Un poco más, y no hay impío, buscas su lugar y ya no está;
11 mas poseerán la tierra los humildes, y gozarán de inmensa paz.
12 = Zain. = El impío maquina contra el justo, rechinan sus dientes contra él;
13 el Señor de él se ríe, porque ve llegar su día.
14 = Jet. = Desenvainan la espada los impíos, tienden el arco, para abatir al mísero y al pobre, para matar a los rectos de conducta;
15 su espada entrará en su propio corazón, y sus arcos serán rotos.
16 = Tet. = Lo poco del justo vale más que la mucha abundancia del impío;
17 pues los brazos de los impíos serán rotos, mientras que a los justos los sostiene Yahveh.
18 = Yod. = Yahveh conoce los días de los íntegros, su herencia será eterna;
19 no serán confundidos en tiempo de desgracia, en días de penuria gozarán de hartura.
20 = Kaf. = Perecerán, en cambio, los impíos, los enemigos de Yahveh; se esfumarán como el ornato de los prados, en humo se desvanecerán.
21 = Lámed. = Toma el impío prestado y no devuelve, mas el justo es compasivo y da;
22 los que él bendice poseerán la tierra, los que él maldice serán exterminados.
23 = Mem. = De Yahveh penden los pasos del hombre, firmes son y su camino le complace;
24 aunque caiga, no se queda postrado, porque Yahveh la mano le sostiene.
25 = Nun. = Fui joven, ya soy viejo, nunca vi al justo abandonado, ni a su linaje mendigando el pan.
26 En todo tiempo es compasivo y presta, su estirpe vivirá en bendición.
27 = Sámek. = Apártate del mal y obra el bien, tendrás para siempre una morada;
28 porque Yahveh ama lo que es justo y no abandona a sus amigos. = Ain. = Los malvados serán por siempre exterminados, la estirpe de los impíos cercenada;
29 los justos poseerán la tierra, y habitarán en ella para siempre.
30 La boca del justo sabiduría susurra, su lengua habla rectitud;
31 la ley de su Dios está en su corazón, sus pasos no vacilan.
32 Espía el impío al justo, y busca darle muerte;
33 en su mano Yahveh no le abandona, ni deja condenarle al ser juzgado.
34 Espera en Yahveh y guarda su camino, él te exaltará a la herencia de la tierra, el exterminio de los impíos verás.
35 He visto al impío muy arrogante empinarse como un cedro del Líbano;
36 pasé de nuevo y ya no estaba, le busqué y no se le encontró.
37 Observa al perfecto, mira al íntegro: hay descendencia para el hombre de paz;
38 pero los rebeldes serán a una aniquilados, y la posteridad de los impíos extirpada.
39 La salvación de los justos viene de Yahveh, él su refugio en tiempo de angustia;
40 Yahveh los ayuda y los libera, de los impíos él los libra, los salva porque a él se acogen.
(1) = Del maestro de coro. De Yedutún. Salmo. De David. =
1 (2) Yo me decía: "Guardaré mis caminos, sin pecar con mi lengua, pondré un freno en mi boca, mientras esté ante mí el impío."
2 (3) Enmudecí, quedé en silencio y calma: mas al ver su dicha se enconó mi tormento.
3 (4) Dentro de mí mi corazón se acaloraba, de mi queja prendió el fuego, y mi lengua llegó a hablar:
4 (5) "Hazme saber, Yahveh, mi fin, y cuál es la medida de mis días, para que sepa yo cuán frágil soy.
5 (6) "Oh sí, de unos palmos hiciste mis días, mi existencia cual nada es ante ti; sólo un soplo, todo hombre que se yergue,
6 (7) nada más una sombra el humano que pasa, sólo un soplo las riquezas que amontona, sin saber quién las recogerá."
7 (8) Y ahora, Señor, ¿qué puedo yo esperar? En ti está mi esperanza.
8 (9) De todas mis rebeldías líbrame, no me hagas la irrisión del insensato.
9 (10) Me callo ya, no abro la boca, pues eres tú el que actúas.
10 (11) Retira de mí tus golpes, bajo el azote de tu mano me anonado.
11 (12) Reprendiendo sus yerros tú corriges al hombre, cual polilla corroes su
anhelos. Un soplo sólo, todo hombre. = Pausa. "=
12 (13) Escucha mi súplica, Yahveh, presta oído a mi grito, no te hagas sordo a mis
lágrimas. Pues soy un forastero junto a ti, un huésped como todos mis padres.
13 (14) ¡Retira tu mirada para que respire antes que me vaya y ya no exista más!
1 ¡Aleluya! ¡Dad gracias a Yahveh, porque es bueno, porque es eterno su amor!
2 ¿Quién dirá las proezas de Yahveh, hará oír toda su alabanza?
3 ¡Dichosos los que guardan el derecho, los que practican en todo tiempo la justicia!
4 ¡Acuérdate de mí, Yahveh, por amor de tu pueblo; con tu salvación visítame,
5 que vea yo la dicha de tus elegidos, me alegre en la alegría de tu pueblo, con tu heredad me felicite!
6 Hemos pecado como nuestros padres, hemos faltado, nos hemos hecho impíos;
7 nuestros padres, en Egipto, no comprendieron tus prodigios. No se acordaron de tu inmenso amor, se rebelaron contra el Altísimo junto al mar de Suf.
8 El los salvó por amor de su nombre, para dar a conocer su poderío.
9 Increpó al mar de Suf y éste se secó, los llevó por los abismos como por un desierto,
10 los salvó de la mano del que odiaba, de la mano del enemigo los libró.
11 El agua cubrió a sus adversarios, ni uno solo quedó.
12 Entonces ellos tuvieron fe en sus palabras y sus laudes cantaron.
13 Mas pronto se olvidaron de sus obras, no tuvieron en cuenta su consejo;
14 en el desierto ardían de avidez, a Dios tentaban en la estepa.
15 El les concedió lo que pedían, mandó fiebre a sus almas.
16 Y en el campamento, de Moisés tuvieron celos, de Aarón, el santo de Yahveh.
17 Se abre la tierra, traga a Datán, y cubre a la cuadrilla de Abirón;
18 un fuego se enciende contra su cuadrilla, una llama abrasa a los impíos
19 En Horeb se fabricaron un becerro, se postraron ante un metal fundido,
20 y cambiaron su gloria por la imagen de un buey que come heno.
21 Olvidaban a Dios que les salvaba, al autor de cosas grandes en Egipto,
22 de prodigios en el país de Cam, de portentos en el mar de Suf.
23 Hablaba ya de exterminarlos, si no es porque Moisés, su elegido, se mantuvo en la brecha en su presencia, para apartar su furor de destruirlos.
24 Una tierra de delicias desdeñaron, en su palabra no tuvieron fe;
25 murmuraron dentro de sus tiendas, no escucharon la voz de Yahveh.
26 Y él, mano en alto, les juró hacerles caer en el desierto,
27 desperdigar su raza entre las naciones, y dispersarlos por los países.
28 Luego se vincularon a Baal Peor y comieron sacrificios de muertos.
29 Así le irritaron con sus obras, y una plaga descargó sobre ellos.
30 Entonces surgió Pinjás, zanjó, y la plaga se detuvo;
31 esto se le contó como justicia de edad en edad, para siempre.
32 En las aguas de Meribá le enojaron, y mal le fue a Moisés por culpa de ellos,
33 pues le amargaron el espíritu, y habló a la ligera con sus labios.
34 No exterminaron a los pueblos que Yahveh les había señalado,
35 sino que se mezclaron con las gentes, aprendieron sus prácticas.
36 Sirvieron a sus ídolos que fueron un lazo para ellos;
37 sacrificaban sus hijos y sus hijas a demonios.
38 Sangre inocente derramaban, la sangre de sus hijos y sus hijas, que inmolaban a los ídolos de Canaán, y fue el país profanado de sangre.
39 Así se manchaban con sus obras, y se prostituían con sus prácticas.
40 Entonces se inflamó la cólera de Yahveh contra su pueblo, y abominó de su heredad.
41 Los entregó en mano de las gentes, y los dominaron los que los odiaban;
42 sus enemigos los tiranizaron, bajo su mano quedaron humillados.
43 Muchas veces los libró aunque ellos, en su propósito obstinados, se hundían en su culpa;
44 y los miró cuando estaban en apuros, escuchando su clamor.
45 Se acordó en favor de ellos de su alianza, se enterneció según su inmenso amor;
46 hizo que de ellos se apiadaran aquellos que cautivos los tenían.
47 ¡Sálvanos, Yahveh, Dios nuestro, reúnenos de entre las naciones, para dar gracias a tu nombre santo, y gloriarnos en tu alabanza!
48 ¡Bendito sea Yahveh, Dios de Israel, por eternidad de eternidades! Y el pueblo todo diga: ¡Amén!
(1) = Del maestro de coro. Para instrumentos de cuerda. Salmo. De David. =
1 (2) Cuando clamo, respóndeme, oh Dios mi justiciero, en la angustia tú me abres salida; tenme piedad, escucha mi oración.
2 (3) Vosotros, hombres, ¿hasta cuándo seréis torpes de corazón, amando vanidad, rebuscando mentira? = Pausa. =
3 (4) ¡Sabed que Yahveh mima a su amigo, Yahveh escucha cuando yo le invoco.
4 (5) Temblad, y no pequéis; hablad con vuestro corazón en el lecho ¡y silencio! = Pausa. =
5 (6) Ofreced sacrificios de justicia y confiad en Yahveh.
6 (7) Muchos dicen: "¿Quién nos hará ver la dicha?" ¡Alza sobre nosotros la luz de tu
rostro! Yahveh,
7 (8) tú has dado a mi corazón más alegría que cuando abundan ellos de trigo y vino nuevo.
8 (9) En paz, todo a una, yo me acuesto y me duermo, pues tú solo, Yahveh, me asientas en seguro.
INTEGRIDAD
(1) = Del maestro de coro. Según la... de Gat. De los hijos de Coré. Salmo. =
1 (2) ¡Qué amables tus moradas, oh Yahveh Sebaot!
2 (3) Anhela mi alma y languidece tras de los atrios de Yahveh, mi corazón y mi carne gritan de alegría hacia el Dios vivo.
3 (4) Hasta el pajarillo ha encontrado una casa, y para sí la golondrina un nido donde poner a sus polluelos: ¡Tus altares, oh Yahveh Sebaot, rey mío y Dios mío! = Pausa. =
4 (5) Dichosos los que moran en tu casa, te alaban por siempre.
5 (6) Dichosos los hombres cuya fuerza está en ti, y las subidas en su corazón.
6 (7) Al pasar por el valle del Bálsamo, lo hacen un hontanar, y la lluvia primera lo cubre de bendiciones.
7 (8) De altura en altura marchan, y Dios se les muestra en Sión.
8 (9) ¡Yahveh Dios Sebaot, escucha mi plegaria, tiende tu oído, oh Dios de Jacob!
9 (10) Oh Dios, escudo nuestro, mira, pon tus ojos en el rostro de tu ungido. = Pausa. =
10 (11) Vale más un día en tus atrios que mil en mis mansiones, estar en el umbral de la Casa de mi Dios que habitar en las tiendas de impiedad.
11 (12) Porque Yahveh Dios es almena y escudo, él da gracia y gloria; Yahveh no niega la ventura a los que caminan en la perfección.
12 (13) ¡Oh Yahveh Sebaot, dichoso el hombre que confía en ti!
1 ¿Por qué se agitan las naciones, y los pueblos mascullan planes vanos?
2 Se yerguen los reyes de la tierra, los caudillos conspiran aliados contra Yahveh y contra su Ungido:
3 "¡Rompamos sus coyundas, sacudámonos su yugo!"
4 El que se sienta en los cielos se sonríe, Yahveh se burla de ellos.
5 Luego en su cólera les habla, en su furor los aterra:
6 "Ya tengo yo consagrado a mi rey en Sión mi monte santo."
7 Voy a anunciar el decreto de Yahveh: El me ha dicho: "Tú eres mi hijo; yo te he engendrado hoy.
8 Pídeme, y te daré en herencia las naciones, en propiedad los confines de la tierra.
9 Con cetro de hierro, los quebrantarás, los quebrarás como vaso de alfarero."
10 Y ahora, reyes, comprended, corregíos, jueces de la tierra.
11 Servid a Yahveh con temor,
12 con temblor besad sus pies; no se irrite y perezcáis en el camino, pues su cólera se inflama de repente. ¡Venturosos los que a él se acogen!
1 = Alef. = No te acalores por causa de los malos, no envidies a los que hacen injusticia.
2 Pues aridecen presto como el heno, como la hierba tierna se marchitan.
3 = Bet. = Ten confianza en Yahveh y obra el bien, vive en la tierra y crece en paz,
4 ten tus delicias en Yahveh, y te dará lo que pida tu corazón.
5 = Guimel. = Pon tu suerte en Yahveh, confía en él, que él obrará;
6 hará brillar como la luz tu justicia, y tu derecho igual que el mediodía.
7 = Dálet. = Vive en calma ante Yahveh, espera en él, no te acalores contra el que prospera, contra el hombre que urde intrigas.
8 = He. = Desiste de la cólera y abandona el enojo, no te acalores, que es peor;
9 pues serán extirpados los malvados, mas los que esperan en Yahveh poseerán la tierra.
10 = Vau. = Un poco más, y no hay impío, buscas su lugar y ya no está;
11 mas poseerán la tierra los humildes, y gozarán de inmensa paz.
12 = Zain. = El impío maquina contra el justo, rechinan sus dientes contra él;
13 el Señor de él se ríe, porque ve llegar su día.
14 = Jet. = Desenvainan la espada los impíos, tienden el arco, para abatir al mísero y al pobre, para matar a los rectos de conducta;
15 su espada entrará en su propio corazón, y sus arcos serán rotos.
16 = Tet. = Lo poco del justo vale más que la mucha abundancia del impío;
17 pues los brazos de los impíos serán rotos, mientras que a los justos los sostiene Yahveh.
18 = Yod. = Yahveh conoce los días de los íntegros, su herencia será eterna;
19 no serán confundidos en tiempo de desgracia, en días de penuria gozarán de hartura.
20 = Kaf. = Perecerán, en cambio, los impíos, los enemigos de Yahveh; se esfumarán como el ornato de los prados, en humo se desvanecerán.
21 = Lámed. = Toma el impío prestado y no devuelve, mas el justo es compasivo y da;
22 los que él bendice poseerán la tierra, los que él maldice serán exterminados.
23 = Mem. = De Yahveh penden los pasos del hombre, firmes son y su camino le complace;
24 aunque caiga, no se queda postrado, porque Yahveh la mano le sostiene.
25 = Nun. = Fui joven, ya soy viejo, nunca vi al justo abandonado, ni a su linaje mendigando el pan.
26 En todo tiempo es compasivo y presta, su estirpe vivirá en bendición.
27 = Sámek. = Apártate del mal y obra el bien, tendrás para siempre una morada;
28 porque Yahveh ama lo que es justo y no abandona a sus amigos. = Ain. = Los malvados serán por siempre exterminados, la estirpe de los impíos cercenada;
29 los justos poseerán la tierra, y habitarán en ella para siempre.
30 La boca del justo sabiduría susurra, su lengua habla rectitud;
31 la ley de su Dios está en su corazón, sus pasos no vacilan.
32 Espía el impío al justo, y busca darle muerte;
33 en su mano Yahveh no le abandona, ni deja condenarle al ser juzgado.
34 Espera en Yahveh y guarda su camino, él te exaltará a la herencia de la tierra, el exterminio de los impíos verás.
35 He visto al impío muy arrogante empinarse como un cedro del Líbano;
36 pasé de nuevo y ya no estaba, le busqué y no se le encontró.
37 Observa al perfecto, mira al íntegro: hay descendencia para el hombre de paz;
38 pero los rebeldes serán a una aniquilados, y la posteridad de los impíos extirpada.
39 La salvación de los justos viene de Yahveh, él su refugio en tiempo de angustia;
40 Yahveh los ayuda y los libera, de los impíos él los libra, los salva porque a él se acogen.
1 = Alef. = No te acalores por causa de los malos, no envidies a los que hacen injusticia.
2 Pues aridecen presto como el heno, como la hierba tierna se marchitan.
3 = Bet. = Ten confianza en Yahveh y obra el bien, vive en la tierra y crece en paz,
4 ten tus delicias en Yahveh, y te dará lo que pida tu corazón.
5 = Guimel. = Pon tu suerte en Yahveh, confía en él, que él obrará;
6 hará brillar como la luz tu justicia, y tu derecho igual que el mediodía.
7 = Dálet. = Vive en calma ante Yahveh, espera en él, no te acalores contra el que prospera, contra el hombre que urde intrigas.
8 = He. = Desiste de la cólera y abandona el enojo, no te acalores, que es peor;
9 pues serán extirpados los malvados, mas los que esperan en Yahveh poseerán la tierra.
10 = Vau. = Un poco más, y no hay impío, buscas su lugar y ya no está;
11 mas poseerán la tierra los humildes, y gozarán de inmensa paz.
12 = Zain. = El impío maquina contra el justo, rechinan sus dientes contra él;
13 el Señor de él se ríe, porque ve llegar su día.
14 = Jet. = Desenvainan la espada los impíos, tienden el arco, para abatir al mísero y al pobre, para matar a los rectos de conducta;
15 su espada entrará en su propio corazón, y sus arcos serán rotos.
16 = Tet. = Lo poco del justo vale más que la mucha abundancia del impío;
17 pues los brazos de los impíos serán rotos, mientras que a los justos los sostiene Yahveh.
18 = Yod. = Yahveh conoce los días de los íntegros, su herencia será eterna;
19 no serán confundidos en tiempo de desgracia, en días de penuria gozarán de hartura.
20 = Kaf. = Perecerán, en cambio, los impíos, los enemigos de Yahveh; se esfumarán como el ornato de los prados, en humo se desvanecerán.
21 = Lámed. = Toma el impío prestado y no devuelve, mas el justo es compasivo y da;
22 los que él bendice poseerán la tierra, los que él maldice serán exterminados.
23 = Mem. = De Yahveh penden los pasos del hombre, firmes son y su camino le complace;
24 aunque caiga, no se queda postrado, porque Yahveh la mano le sostiene.
25 = Nun. = Fui joven, ya soy viejo, nunca vi al justo abandonado, ni a su linaje mendigando el pan.
26 En todo tiempo es compasivo y presta, su estirpe vivirá en bendición.
27 = Sámek. = Apártate del mal y obra el bien, tendrás para siempre una morada;
28 porque Yahveh ama lo que es justo y no abandona a sus amigos. = Ain. = Los malvados serán por siempre exterminados, la estirpe de los impíos cercenada;
29 los justos poseerán la tierra, y habitarán en ella para siempre.
30 La boca del justo sabiduría susurra, su lengua habla rectitud;
31 la ley de su Dios está en su corazón, sus pasos no vacilan.
32 Espía el impío al justo, y busca darle muerte;
33 en su mano Yahveh no le abandona, ni deja condenarle al ser juzgado.
34 Espera en Yahveh y guarda su camino, él te exaltará a la herencia de la tierra, el exterminio de los impíos verás.
35 He visto al impío muy arrogante empinarse como un cedro del Líbano;
36 pasé de nuevo y ya no estaba, le busqué y no se le encontró.
37 Observa al perfecto, mira al íntegro: hay descendencia para el hombre de paz;
38 pero los rebeldes serán a una aniquilados, y la posteridad de los impíos extirpada.
39 La salvación de los justos viene de Yahveh, él su refugio en tiempo de angustia;
40 Yahveh los ayuda y los libera, de los impíos él los libra, los salva porque a él se acogen.
1 ¿Por qué se agitan las naciones, y los pueblos mascullan planes vanos?
2 Se yerguen los reyes de la tierra, los caudillos conspiran aliados contra Yahveh y contra su Ungido:
3 "¡Rompamos sus coyundas, sacudámonos su yugo!"
4 El que se sienta en los cielos se sonríe, Yahveh se burla de ellos.
5 Luego en su cólera les habla, en su furor los aterra:
6 "Ya tengo yo consagrado a mi rey en Sión mi monte santo."
7 Voy a anunciar el decreto de Yahveh: El me ha dicho: "Tú eres mi hijo; yo te he engendrado hoy.
8 Pídeme, y te daré en herencia las naciones, en propiedad los confines de la tierra.
9 Con cetro de hierro, los quebrantarás, los quebrarás como vaso de alfarero."
10 Y ahora, reyes, comprended, corregíos, jueces de la tierra.
11 Servid a Yahveh con temor,
12 con temblor besad sus pies; no se irrite y perezcáis en el camino, pues su cólera se inflama de repente. ¡Venturosos los que a él se acogen!
(1) = Del maestro de coro. "No destruyas." De David. A media voz. Cuando Saúl mandó a vigilar su casa con el fin de matarle. =
1 (2) ¡Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío, de mis agresores protégeme,
2 (3) líbrame de los agentes de mal, de los hombres sanguinarios sálvame!
3 (4) Mira que acechan a mi alma, poderosos se conjuran contra mí; sin rebeldía ni pecado en mí, Yahveh,
4 (5) sin culpa alguna, corren y se aprestan. Despiértate, ven a mi encuentro y mira,
5 (6) tú, Yahveh, Dios Sebaot, Dios de Israel, álzate a visitar a todos los gentiles, no te apiades de ninguno de esos traidores pérfidos. = Pausa. =
6 (7) Regresan a la tarde, aúllan como perros, rondan por la ciudad.
7 (8) Míralos desbarrar a boca llena, espadas en sus labios: "¿Hay alguno que oiga?"
8 (9) Mas tú, Yahveh, te ríes de ellos, tú te mofas de todos los gentiles.
9 (10) Oh fuerza mía, hacia ti miro. Pues es Dios mi ciudadela,
10 (11) el Dios de mi amor viene a mi encuentro. Dios me hará desafiar a los que me asechan.
11 (12) ¡Oh, no los mates, no se olvide mi pueblo, dispérsalos con tu poder, humíllalos, oh Señor, nuestro escudo!
12 (13) Pecado es en su boca la palabra de sus labios; ¡queden, pues, presos en su orgullo, por la blasfemia, por la mentira que vocean!
13 (14) ¡Suprime con furor, suprímelos, no existan más! Y se sepa que Dios domina en Jacob, hasta los confines de la tierra. = Pausa. =
14 (15) Regresan a la tarde, aúllan como perros, rondan por la ciudad;
15 (16) vedlos buscando qué comer, hasta que no están hartos van gruñendo.
16 (17) Yo, en cambio, cantaré tu fuerza, aclamaré tu amor a la mañana; pues tú has sido para mí una ciudadela, un refugio en el día de mi angustia.
17 (18) Oh fuerza mía, para ti salmodiaré, pues es Dios mi ciudadela, el Dios de mi amor.
(1) = Oración. De David. =
1 Escucha, Yahveh, la justicia, atiende a mi clamor, presta oído a mi plegaria, que no es de labios engañosos.
2 Mi juicio saldrá de tu presencia, tus ojos ven lo recto.
3 Mi corazón tú sondas, de noche me visitas; me pruebas al crisol sin hallar nada malo en mí; mi boca no claudica
4 al modo de los hombres. La palabra de tus labios he guardado, por las sendas trazadas
5 ajustando mis pasos; por tus veredas no vacilan mis pies.
6 Yo te llamo, que tú, oh Dios, me respondes, tiende hacia mí tu oído, escucha mis palabras,
7 haz gala de tus gracias, tú que salvas a los que buscan a tu diestra refugio contra los que atacan.
8 Guárdame como la pupila de los ojos, escóndeme a la sombra de tus alas
9 de esos impíos que me acosan, enemigos ensañados que me cercan.
10 Están ellos cerrados en su grasa, hablan, la arrogancia en la boca.
11 Avanzan contra mí, ya me cercan, me clavan sus ojos para tirarme al suelo.
12 Son como el león ávido de presa, o el leoncillo agazapado en su guarida.
13 ¡Levántate, Yahveh, hazle frente, derríbale; libra con tu espada mi alma del impío,
14 de los mortales, con tu mano, Yahveh, de los mortales de este mundo, cuyo lote es la vida! ¡De tus reservas llénales el vientre, que sus hijos se sacien, y dejen las sobras para sus pequeños!
15 Mas yo, en la justicia, contemplaré tu rostro, al despertar me hartaré de tu imagen.
(1) = Del maestro de coro. Para instrumentos de cuerda. Poema. De David. =
1 (2) Escucha, oh Dios, mi oración, no te retraigas a mi súplica,
2 (3) dame oídos, respóndeme, en mi queja me agito. Gimo
3 (4) ante la voz del enemigo, bajo el abucheo del impío; pues vierten sobre mí falsedades y con saña me hostigan.
4 (5) Se me estremece dentro el corazón, me asaltan pavores de muerte;
5 (6) miedo y temblor me invaden, un escalofrío me atenaza.
6 (7) Y digo: ¡Quién me diera alas como a la paloma para volar y reposar!
7 (8) Huiría entonces lejos, en el desierto moraría.
8 (9) En seguida encontraría un asilo contra el viento furioso y la tormenta. = Pausa. =
9 (10) ¡Oh, piérdelos, Señor, enreda sus lenguas!, pues veo discordia y altercado en la ciudad;
10 (11) rondan día y noche por sus murallas. Y dentro de ella falsedad y malicia,
11 (12) insidias dentro de ella, jamás se ausentan de sus plazas la tiranía y el engaño.
12 (13) Si todavía un enemigo me ultrajara, podría soportarlo; si el que me odia se alzara contra mí, me escondería de él.
13 (14) ¡Pero tú, un hombre de mi rango, mi compañero, mi íntimo,
14 (15) con quien me unía una dulce intimidad, en la Casa de Dios! ¡Oh, váyanse en tumulto,
15 (16) caiga la muerte sobre ellos, vivos en el seol se precipiten, pues está el mal instalado en medio de ellos!
16 (17) Yo, en cambio, a Dios invoco, y Yahveh me salva.
17 (18) A la tarde, a la mañana, al mediodía me quejo y gimo: él oye mi clamor.
18 (19) En paz mi alma rescata de la guerra que me hacen: aunque sean muchos contra mí,
19 (20) Dios escucha y los humilla, él, que reina desde siempre. Pero ellos sin enmienda, y sin temor de Dios.
20 (21) Cada uno extiende su mano contra sus aliados, viola su alianza;
21 (22) más blanda que la crema es su boca, pero su corazón es sólo guerra; sus palabras, más suaves que el aceite, son espadas desnudas.
22 (23) Descarga en Yahveh tu peso, y él te sustentará; no dejará que para siempre zozobre el justo.
23 (24) Y tú, oh Dios, los hundirás en el pozo de la fosa, a los hombres de sangre y de fraude, sin alcanzar la mitad de sus
días. Mas yo confío en ti
1 = Lámed = ¿Por qué, Yahveh, te quedas lejos, te escondes en las horas de la angustia?
2 Por el orgullo del impío es perseguido el desdichado, queda preso en la trampa que le ha urdido.
3 = (Mem.) = Sí, el impío se jacta de los antojos de su alma, el avaro que bendice menosprecia a Yahveh,
4 = (Nun.) = el impío, insolente, no le busca: "¡No hay Dios!", es todo lo que piensa.
5 En todo tiempo se afianzan sus caminos, allá arriba tus juicios muy lejos de él están, a todos sus rivales da soplidos.
6 Dice en su corazón: "¡Jamás vacilaré!" = (Sámek.) = porque en desgracia no se ve,
7 maldice. = (Pe.) = De fraude y perfidia está llena su boca, bajo su lengua sólo maldad e iniquidad;
8 al acecho se aposta entre las cañas en los recodos mata al inocente. = (Ain.) = Todo ojos, espía al desvalido,
9 al acecho escondido como león en su guarida, al acecho para atrapar al desdichado, atrapa al desdichado arrastrándole en su red.
10 = (Sade.) = Espía, se agazapa, se encoge, el desvalido cae en su poder;
11 dice en su corazón: "Dios se ha olvidado, tiene tapado el rostro, no ha de ver jamás."
12 = Qof. = ¡Levántate, Yahveh, alza tu mano, oh Dios! ¡No te olvides de los desdichados!
13 ¿Por qué el impío menosprecia a Dios, dice en su corazón: "No vendrás a indagar?"
14 = Res. = Lo has visto ya, que la pena y la tristeza las miras tú para tomarlas en tu mano: el desvalido se abandona a ti, tú socorres al huérfano.
15 = Sin. = ¡Quiebra el brazo del impío, del malvado; indaga su impiedad sin dejar rastro!
16 ¡Yahveh es rey por siempre, por los siglos; los gentiles han sido barridos de su tierra!
17 = Tau. = El deseo de los humildes escuchas tú, Yahveh, su corazón confortas, alargas tus oídos,
18 para hacer justicia al huérfano, al vejado: ¡cese de dar terror el hombre salido de la tierra!
(1) = De David. Cuando fingiéndose demente ante Abimélek, fue despachado por él y se marchó. =
1 (2) = Alef. = Bendeciré a Yahveh en todo tiempo, sin cesar en mi boca su alabanza;
2 (3) = Bet. = en Yahveh mi alma se gloría, ¡óiganlo los humildes y se alegren!
3 (4) = Guimel. = Engrandeced conmigo a Yahveh, ensalcemos su nombre todos juntos.
4 (5) = Dálet. = He buscado a Yahveh, y me ha respondido: me ha librado de todos mis temores.
5 (6) = He. = Los que miran hacia él, refulgirán: no habrá sonrojo en su semblante.
6 (7) = Zain. = Cuando el pobre grita, Yahveh oye, y le salva de todas sus angustias.
7 (8) = Jet. = Acampa el ángel de Yahveh en torno a los que le temen y los libra.
8 (9) = Tet. = Gustad y ved qué bueno es Yahveh, dichoso el hombre que se cobija en él.
9 (10) = Yod. = Temed a Yahveh vosotros, santos suyos, que a quienes le temen no les falta nada.
10 (11) = Kaf. = Los ricos quedan pobres y hambrientos, mas los que buscan a Yahveh de ningún bien carecen.
11 (12) = Lámed. = Venid, hijos, oídme, el temor de Yahveh voy a enseñaros.
12 (13) = Mem. = ¿Quién es el hombre que apetece la vida, deseoso de días para gozar de bienes?
13 (14) = Nun. = Guarda del mal tu lengua, tus labios de decir mentira;
14 (15) = Sámek. = apártate del mal y obra el bien, busca la paz y anda tras ella.
15 (16) = Ain. = Los ojos de Yahveh sobre los justos, y sus oídos hacia su clamor,
16 (17) = Pe = el rostro de Yahveh contra los malhechores, para raer de la tierra su memoria.
17 (18) = Sade. = Cuando gritan aquéllos, Yahveh oye, y los libra de todas sus angustias;
18 (19) = Qof. = Yahveh está cerca de los que tienen roto el corazón. él salva a los espíritus hundidos.
19 (20) = Res. = Muchas son las desgracias del justo, pero de todas le libera Yahveh;
20 (21) = Sin. = todos sus huesos guarda, no será quebrantado ni uno solo.
21 (22) = Tau. = La malicia matará al impío, los que odian al justo lo tendrán que pagar.
22 (23) Yahveh rescata el alma de sus siervos, nada habrán de pagar los que en él se cobijan.
(1) = Del maestro de coro. De David. Salmo. = 1 ¡Oh Dios de mi alabanza, no te quedes mudo!
2 Boca de impío, boca de engaño, se abren contra mí. Me hablan con lengua de mentira,
3 con palabras de odio me envuelven, me atacan sin razón.
4 En pago de mi amor, se me acusa, y yo soy sólo oración;
5 se me devuelve mal por bien y odio por mi amor:
6 "¡Suscita a un impío contra él, y que un fiscal esté a su diestra;
7 que en el juicio resulte culpable, y su oración sea tenida por pecado!
8 "¡Sean pocos sus días, que otro ocupe su cargo;
9 queden sus hijos huérfanos y viuda su mujer!
10 "¡Anden sus hijos errantes, mendigando, y sean expulsados de sus ruinas;
11 el acreedor le atrape todo lo que tiene, y saqueen su fruto los extraños!
12 "¡Ni uno solo tenga con él amor, nadie se compadezca de sus huérfanos,
13 sea dada al exterminio su posteridad, en una generación sea borrado su nombre!
14 "¡Sea ante Yahveh recordada la culpa de sus padres, el pecado de su madre no se borre;
15 estén ante Yahveh constantemente, y él cercene de la tierra su memoria!"
16 Porque él no se acordó de actuar con amor: persiguió al pobre, al desdichado, y al de abatido corazón para matarle;
17 amó la maldición: sobre él recaiga, no quiso bendición: que de él se aleje.
18 Se vistió de maldición como de un manto: ¡que penetre en su seno como agua, igual que aceite dentro de sus huesos!
19 ¡Séale cual vestido que le cubra, como cinto que la ciña siempre!
20 ¡Tal sea de parte de Yahveh la paga de mis acusadores, de los que dicen mal contra mi alma!
21 ¡Y tú, Señor Yahveh, actúa por mí en gracia de tu nombre, porque tu amor es bueno, líbrame!,
22 Porque soy pobre y desdichado, y tengo dentro herido el corazón;
23 cual sombra que declina me voy yendo, me han sacudido igual que a la langosta.
24 Por tanto ayuno se doblan mis rodillas, falta de aceite mi carne ha enflaquecido;
25 me he hecho el insulto de ellos, me ven y menean su cabeza.
26 ¡Ayúdame, Yahveh, Dios mío, sálvame por tu amor!
27 ¡Sepan ellos que tu mano es ésta, que tú, Yahveh, lo has hecho!
28 ¡Maldigan ellos, pero tú bendice, los que me atacan sean confundidos y tu siervo se alegre!
29 ¡Los que me acusan queden vestidos de ignominia, como en un manto en su vergüenza envueltos!
30 ¡Copiosas gracias a Yahveh en mi boca, entre la multitud le alabaré:
31 porque él se pone a la diestra del pobre para salvar su alma de sus jueces!
(1) = Del maestro de coro. Salmo. De David. =
1 (2) Los cielos cuentan la gloria de Dios, la obra de sus manos anuncia el firmamento;
2 (3) el día al día comunica el mensaje, y la noche a la noche trasmite la noticia.
3 (4) No es un mensaje, no hay palabras, ni su voz se puede oír;
4 (5) mas por toda la tierra se adivinan los rasgos, y sus giros hasta el confín del mundo.En el mar levantó para el sol una tienda,
5 (6) y él, como un esposo que sale de su tálamo, se recrea, cual atleta, corriendo su carrera.
6 (7) A un extremo del cielo es su salida, y su órbita llega al otro extremo, sin que haya nada que a su ardor escape.
7 (8) La ley de Yahveh es perfecta, consolación del alma, el dictamen de Yahveh, veraz, sabiduría del sencillo.
8 (9) Los preceptos de Yahveh son rectos, gozo del corazón; claro el mandamiento de Yahveh, luz de los ojos.
9 (10) El temor de Yahveh es puro, por siempre estable; verdad, los juicios de Yahveh, justos todos ellos,
10 (11) apetecibles más que el oro, más que el oro más fino; sus palabras más dulces que la miel, más que el jugo de panales.
11 (12) Por eso tu servidor se empapa en ellos, gran ganancia es guardarlos.
12 (13) Pero ¿quién se da cuenta de sus yerros? De las faltas ocultas límpiame.
13 (14) Guarda también a tu siervo del orgullo, no tenga dominio sobre mí.
Entonces seré irreprochable, de delito grave exento.
14 (15) ¡Sean gratas las palabras de mi boca, y el susurro de mi corazón, sin tregua ante ti, Yahveh, roca mía, mi redentor.
(1) = Poema. De Etán el indígena. =
1 (2) El amor de Yahveh por siempre cantaré, de edad en edad anunciará mí boca tu lealtad.
2 (3) Pues tú dijiste: "Cimentado está el amor por siempre, asentada en los cielos mi lealtad.
3 (4) "Una alianza pacté con mi elegido, un juramento hice a mi siervo David:
4 (5) Para siempre jamás he fundado tu estirpe, de edad en edad he erigido tu trono." = Pausa. =
5 (6) Los cielos celebran, Yahveh, tus maravillas, y tu lealtad en la asamblea de los santos.
6 (7) Porque ¿quién en las nubes es comparable a Yahveh, quién a Yahveh se iguala entre los hijos de los dioses?
7 (8) Dios temible en el consejo de los santos, grande y terrible para toda su corte.
8 (9) Yahveh, Dios Sebaot, ¿quién como tú?, poderoso eres, Yahveh, tu lealtad te circunda.
9 (10) Tú domeñas el orgullo del mar, cuando sus olas se encrespan las reprimes;
10 (11) tú machacaste a Ráhab lo mismo que a un cadáver, a tus enemigos dispersaste con tu potente brazo.
11 (12) Tuyo es el cielo, tuya también la tierra, el orbe y cuanto encierra tú fundaste;
12 (13) tú creaste el norte y el mediodía, el Tabor y el Hermón exultan en tu nombre.
13 (14) Tuyo es el brazo y su bravura, poderosa tu mano, sublime tu derecha;
14 (15) Justicia y Derecho, la base de tu trono,Amor y Verdad ante tu rostro marchan.
15 (16) Dichoso el pueblo que la aclamación conoce, a la luz de tu rostro caminan, oh Yahveh;
16 (17) en tu nombre se alegran todo el día, en tu justicia se entusiasman.
17 (18) Pues tú eres el esplendor de su potencia, por tu favor exaltas nuestra frente;
18 (19) sí, de Yahveh nuestro escudo; del Santo de Israel es nuestro rey.
19 (20) Antaño hablaste tú en visión a tus amigos, y dijiste: "He prestado mi asistencia a un bravo, he exaltado a un elegido de mi pueblo.
20 (21) "He encontrado a David mi servidor, con mi óleo santo le he ungido;
21 (22) mi mano será firme para él, y mi brazo le hará fuerte.
22 (23) "No le ha de sorprender el enemigo, el hijo de iniquidad no le oprimirá;
23 (24) yo aplastaré a sus adversarios ante él, heriré a los que le odian.
24 (25) "Mi lealtad y mi amor irán con él, por mi nombre se exaltará su frente;
25 (26) pondré su mano sobre el mar, sobre los ríos su derecha.
26 (27) "El me invocará: ¡Tú, mi Padre, mi Dios y roca de mi salvación!
27 (28) Y yo haré de él el primogénito, el Altísimo entre los reyes de la tierra.
28 (29) "Le guardaré mi amor por siempre, y mi alianza será leal con él;
29 (30) estableceré su estirpe para siempre, y su trono como los días de los cielos.
30 (31) "Si sus hijos abandonan mi ley, y no siguen mis juicios,
31 (32) si profanan mis preceptos, y mis mandamientos no observan,
32 (33) "castigaré su rebelión con vara, y su culpa con azote,
33 (34) mas no retiraré de él mi amor, en mi lealtad no fallaré.
34 (35) "No violaré mi alianza, no cambiaré lo que sale de mis labios;
35 (36) una vez he jurado por mi santidad: ¡a David no he de mentir!
36 (37) "Su estirpe durará por siempre, y su trono como el sol ante mí,
37 (38) por siempre se mantendrá como la luna, testigo fiel en el cielo." = Pausa. =
38 (39) Pero tú has rechazado y despreciado, contra tu ungido te has enfurecido;
39 (40) has desechado la alianza con tu siervo, has profanado por tierra su diadema.
40 (41) Has hecho brecha en todos sus vallados, sus plazas fuertes en ruina has convertido;
41 (42) le han saqueado todos los transeúntes, se ha hecho el baldón de sus vecinos.
42 (43) A sus adversarios la diestra has exaltado, a todos sus enemigos has llenado de gozo;
43 (44) has embotado el filo de su espada, y no le has sostenido en el combate.
44 (45) Le has quitado su cetro de esplendor, y su trono por tierra has derribado;
45 (46) has abreviado los días de su juventud, le has cubierto de ignominia. = Pausa. =
46 (47) ¿Hasta cuándo te esconderás, Yahveh? ¿arderá tu furor por siempre como fuego?
47 (48) Recuerda, Señor, qué es la existencia, para qué poco creaste a los hijos de Adán.
48 (49) ¿Qué hombre podrá vivir sin ver la muerte, quién librará su alma de la garra del seol? = Pausa. =
49 (50) ¿Dónde están tus primeros amores, Señor, que juraste a David por tu lealtad?
50 (51) Acuérdate, Señor, del ultraje de tus siervos: cómo recibo en mi seno todos los dardos de los pueblos;
51 (52) así ultrajan tus enemigos, Yahveh, así ultrajan las huellas de tu ungido.
52 (53) ¡Bendito sea Yahveh por siempre! ¡Amén! ¡Amén!
(1) = De David. Salmo. =
1 Quiero cantar el amor y la justicia, para ti, Yahveh, salmodiaré;
2 cursaré el camino de la perfección: ¿cuándo vendrás a mí? Procederé con corazón perfecto, dentro de mi casa;
3 no pondré delante de mis ojos cosa villana. Detesto la conducta de los extraviados, no se me pegará;
4 el corazón perverso está lejos de mí, no conozco al malvado.
5 Al que infama a su prójimo en secreto, a ése le aniquilo; ojo altanero y corazón hinchado no los soporto.
6 Mis ojos, en los fieles de la tierra, por que vivan conmigo; el que anda por el camino de la perfección será mi servidor.
7 No mora dentro de mi casa el agente de engaño; el que dice mentiras no persiste delante de mis ojos.
8 Cada mañana he de aniquilar a todos los impíos del país, para extirpar de la ciudad de Yahveh a todos los agentes de mal.
(1) = Del maestro de coro. Del siervo de Yahveh, David, que dirigió a Yahveh las palabras de este cántico el día en que Yahveh le libró de todos sus enemigos y de las manos de Saúl. =
(2) = Dijo: =
1 Yo te amo, Yahveh, mi fortaleza, (mi salvador, que de la violencia me has salvado).
2 (3) Yahveh, mi roca y mi baluarte, mi liberador, mi Dios; la peña en que me amparo, mi escudo y fuerza de mi salvación, mi ciudadela y mi refugio.
3 (4) Invoco a Yahveh, que es digno de alabanza, y quedo a salvo de mis enemigos.
4 (5) Las olas de la muerte me envolvían, me espantaban las trombas de Belial,
5 (6) los lazos del seol me rodeaban, me aguardaban los cepos de la Muerte.
6 (7) Clamé a Yahveh en mi angustia, a mi Dios invoqué; y escuchó mi voz desde su Templo, resonó mi llamada en sus oídos.
7 (8) La tierra fue sacudida y vaciló, retemblaron las bases de los montes, (vacilaron bajo su furor);
8 (9) una humareda subió de sus narices, y de su boca un fuego que abrasaba, (de él salían carbones encendidos).
9 (10) El inclinó los cielos y bajó, un espeso nublado debajo de sus pies;
10 (11) cabalgó sobre un querube, emprendió el vuelo, sobre las alas de los vientos planeó.
11 (12) Se puso como tienda un cerco de tinieblas, tinieblas de las aguas, espesos nubarrones;
12 (13) del fulgor que le precedía se encendieron granizo y ascuas de fuego.
13 (14) Tronó Yahveh en los cielos, lanzó el Altísimo su voz;
14 (15) arrojó saetas, y los puso en fuga, rayos fulminó y sembró derrota.
15 (16) El fondo del mar quedó a la vista, los cimientos del orbe aparecieron, ante tu imprecación, Yahveh, al resollar el aliento en tus narices.
16 (17) El extiende su mano de lo alto para asirme, para sacarme de las profundas aguas;
17 (18) me libera de un enemigo poderoso, de mis adversarios más fuertes que yo.
18 (19) Me aguardaban el día de mi ruina, más Yahveh fue un apoyo para mí;
19 (20) me sacó a espacio abierto, me salvó porque me amaba.
20 (21) Yahveh me recompensa conforme a mi justicia, me paga conforme a la pureza de mis manos;
21 (22) porque he guardado los caminos de Yahveh, y no he hecho el mal lejos de mi Dios.
22 (23) Porque tengo ante mí todos sus juicios, y sus preceptos no aparto de mi lado;
23 (24) he sido ante él irreprochable, y de incurrir en culpa me he guardado.
24 (25) Y Yahveh me devuelve según mi justicia, según la pureza de mis manos que tiene ante sus ojos.
25 (26) Con el piadoso eres piadoso, intachable con el hombre sin tacha;
26 (27) con el puro eres puro, con el ladino, sagaz;
27 (28) tú que salvas al pueblo humilde, y abates los ojos altaneros.
28 (29) Tú eres, Yahveh, mi lámpara, mi Dios que alumbra mis tinieblas;
29 (30) con tu ayuda las hordas acometo, con mi Dios escalo la muralla.
30 (31) Dios es perfecto en sus caminos, la palabra de Yahveh acrisolada. El es el escudo de cuantos a él se acogen.
31 (32) Pues ¿quién es Dios fuera de Yahveh? ¿Quién Roca, sino sólo nuestro Dios?
32 (33) El Dios que me ciñe de fuerza, y hace mi camino irreprochable,
33 (34) que hace mis pies como de ciervas, y en las alturas me sostiene en pie,
34 (35) el que mis manos para el combate adiestra y mis brazos para tensar arco de bronce.
35 (36) Tú me das tu escudo salvador, (tu diestra me sostiene), tu cuidado me exalta,
36 (37) mis pasos ensanchas ante mí, no se tuercen mis tobillos.
37 (38) Persigo a mis enemigos, les doy caza, no vuelvo hasta haberlos acabado;
38 (39) los quebranto, no pueden levantarse, sucumben debajo de mis pies.
39 (40) Para el combate de fuerza me ciñes, doblegas bajo mí a mis agresores,
40 (41) a mis enemigos haces dar la espalda, extermino a los que me odian.
41 (42) Claman, mas no hay salvador, a Yahveh, y no les responde.
42 (43) Los machaco como polvo al viento, como al barro de las calles los piso.
43 (44) De las querellas de mi pueblo tú me libras, me pones a la cabeza de las gentes; pueblos que no conocía me sirven;
44 (45) los hijos de extranjeros me adulan, son todo oídos, me obedecen,
45 (46) los hijos de extranjeros desmayan, y dejan temblando sus refugios.
46 (47) ¡Viva Yahveh, bendita sea mi roca, el Dios de mi salvación sea ensalzado,
47 (48) el Dios que la venganza me concede y abate los pueblos a mis plantas!
48 (49) Tú me libras de mis enemigos, me exaltas sobre mis agresores, del hombre violento me salvas.
49 (50) Por eso he de alabarte entre los pueblos, a tu nombre, Yahveh, salmodiaré.
50 (51) El hace grandes las victorias de su rey y muestra su amor a su ungido, a David y a su linaje para siempre.
(1) = Del maestro de coro. Para instrumentos de cuerda. Poema. De David. =
1 (2) Escucha, oh Dios, mi oración, no te retraigas a mi súplica,
2 (3) dame oídos, respóndeme, en mi queja me agito. Gimo
3 (4) ante la voz del enemigo, bajo el abucheo del impío; pues vierten sobre mí falsedades y con saña me hostigan.
4 (5) Se me estremece dentro el corazón, me asaltan pavores de muerte;
5 (6) miedo y temblor me invaden, un escalofrío me atenaza.
6 (7) Y digo: ¡Quién me diera alas como a la paloma para volar y reposar!
7 (8) Huiría entonces lejos, en el desierto moraría.
8 (9) En seguida encontraría un asilo contra el viento furioso y la tormenta. = Pausa. =
9 (10) ¡Oh, piérdelos, Señor, enreda sus lenguas!, pues veo discordia y altercado en la ciudad;
10 (11) rondan día y noche por sus murallas. Y dentro de ella falsedad y malicia,
11 (12) insidias dentro de ella, jamás se ausentan de sus plazas la tiranía y el engaño.
12 (13) Si todavía un enemigo me ultrajara, podría soportarlo; si el que me odia se alzara contra mí, me escondería de él.
13 (14) ¡Pero tú, un hombre de mi rango, mi compañero, mi íntimo,
14 (15) con quien me unía una dulce intimidad, en la Casa de Dios! ¡Oh, váyanse en tumulto,
15 (16) caiga la muerte sobre ellos, vivos en el seol se precipiten, pues está el mal instalado en medio de ellos!
16 (17) Yo, en cambio, a Dios invoco, y Yahveh me salva.
17 (18) A la tarde, a la mañana, al mediodía me quejo y gimo: él oye mi clamor.
18 (19) En paz mi alma rescata de la guerra que me hacen: aunque sean muchos contra mí,
19 (20) Dios escucha y los humilla, él, que reina desde siempre. Pero ellos sin enmienda, y sin temor de Dios.
20 (21) Cada uno extiende su mano contra sus aliados, viola su alianza;
21 (22) más blanda que la crema es su boca, pero su corazón es sólo guerra; sus palabras, más suaves que el aceite, son espadas desnudas.
22 (23) Descarga en Yahveh tu peso, y él te sustentará; no dejará que para siempre zozobre el justo.
23 (24) Y tú, oh Dios, los hundirás en el pozo de la fosa, a los hombres de sangre y de fraude, sin alcanzar la mitad de sus
días. Mas yo confío en ti.
(1) = Del maestro de coro. De los hijos de Coré. Salmo. =
1 (2) Propicio has sido, Yahveh, con tu tierra, has hecho volver a los cautivos de Jacob;
2 (3) has quitado la culpa de tu pueblo, has cubierto todos sus pecados, = Pausa. =
3 (4) has retirado todo tu furor, has desistido del ardor de tu cólera.
4 (5) ¡Haznos volver, Dios de nuestra salvación, cesa en tu irritación contra nosotros!
5 (6) ¿Vas a estar siempre airado con nosotros? ¿Prolongarás tu cólera de edad en edad?
6 (7) ¿No volverás a darnos vida para que tu pueblo en ti se regocije?
7 (8) ¡Muéstranos tu amor, Yahveh, y danos tu salvación!
8 (9) Voy a escuchar de qué habla Dios. Sí, Yahveh habla de paz para su pueblo y para sus amigos, con tal que a su torpeza no retornen.
9 (10) Ya está cerca su salvación para quienes le temen, y la Gloria morará en nuestra tierra.
10 (11) Amor y Verdad se han dado cita, Justicia y Paz se abrazan;
11 (12) la Verdad brotará de la tierra, y de los cielos se asomará la Justicia.
12 (13) El mismo Yahveh dará la dicha, y nuestra tierra su cosecha dará;
13 (14) La Justicia marchará delante de él, y con sus pasos trazará un camino.
(1) = De David. =
1 Bendice a Yahveh, alma mía, del fondo de mi ser, su santo nombre,
2 bendice a Yahveh, alma mía, no olvides sus muchos beneficios.
3 El, que todas tus culpas perdona, que cura todas tus dolencias,
4 rescata tu vida de la fosa, te corona de amor y de ternura,
5 satura de bienes tu existencia, mientras tu juventud se renueva como el águila.
6 Yahveh, el que hace obras de justicia, y otorga el derecho a todos los oprimidos,
7 manifestó sus caminos a Moisés, a los hijos de Israel sus hazañas.
8 Clemente y compasivo es Yahveh, tardo a la cólera y lleno de amor;
9 no se querella eternamente ni para siempre guarda su rencor;
10 no nos trata según nuestros pecados ni nos paga conforme a nuestras culpas.
11 Como se alzan los cielos por encima de la tierra, así de grande es su amor para quienes le temen;
12 tan lejos como está el oriente del ocaso aleja él de nosotros nuestras rebeldías.
13 Cual la ternura de un padre para con sus hijos, así de tierno es Yahveh para quienes le temen;
14 que él sabe de qué estamos plasmados, se acuerda de que somos polvo.
15 ¡El hombre! Como la hierba son sus días, como la flor del campo, así florece;
16 pasa por él un soplo, y ya no existe, ni el lugar donde estuvo vuelve a conocerle.
17 Mas el amor de Yahveh desde siempre hasta siempre para los que le temen, y su justicia para los hijos de sus hijos,
18 para aquellos que guardan su alianza, y se acuerdan de cumplir sus mandatos.
19 Yahveh en los cielos asentó su trono, y su soberanía en todo señorea.
20 Bendecid a Yahveh, ángeles suyos, héroes potentes, ejecutores de sus órdenes, en cuanto oís la voz de su palabra.
21 Bendecid a Yahveh, todas sus huestes, servidores suyos, ejecutores de su voluntad.
22 Bendecid a Yahveh, todas sus obras, en todos los lugares de su imperio. ¡Bendice a Yahveh, alma mía!
1 = Lámed = ¿Por qué, Yahveh, te quedas lejos, te escondes en las horas de la angustia?
2 Por el orgullo del impío es perseguido el desdichado, queda preso en la trampa que le ha urdido.
3 = (Mem.) = Sí, el impío se jacta de los antojos de su alma, el avaro que bendice menosprecia a Yahveh,
4 = (Nun.) = el impío, insolente, no le busca: "¡No hay Dios!", es todo lo que piensa.
5 En todo tiempo se afianzan sus caminos, allá arriba tus juicios muy lejos de él están, a todos sus rivales da soplidos.
6 Dice en su corazón: "¡Jamás vacilaré!" = (Sámek.) = porque en desgracia no se ve,
7 maldice. = (Pe.) = De fraude y perfidia está llena su boca, bajo su lengua sólo maldad e iniquidad;
8 al acecho se aposta entre las cañas en los recodos mata al inocente. = (Ain.) = Todo ojos, espía al desvalido,
9 al acecho escondido como león en su guarida, al acecho para atrapar al desdichado, atrapa al desdichado arrastrándole en su red.
10 = (Sade.) = Espía, se agazapa, se encoge, el desvalido cae en su poder;
11 dice en su corazón: "Dios se ha olvidado, tiene tapado el rostro, no ha de ver jamás."
12 = Qof. = ¡Levántate, Yahveh, alza tu mano, oh Dios! ¡No te olvides de los desdichados!
13 ¿Por qué el impío menosprecia a Dios, dice en su corazón: "No vendrás a indagar?"
14 = Res. = Lo has visto ya, que la pena y la tristeza las miras tú para tomarlas en tu mano: el desvalido se abandona a ti, tú socorres al huérfano.
15 = Sin. = ¡Quiebra el brazo del impío, del malvado; indaga su impiedad sin dejar rastro!
16 ¡Yahveh es rey por siempre, por los siglos; los gentiles han sido barridos de su tierra!
17 = Tau. = El deseo de los humildes escuchas tú, Yahveh, su corazón confortas, alargas tus oídos,
18 para hacer justicia al huérfano, al vejado: ¡cese de dar terror el hombre salido de la tierra!
(1) = Del maestro de coro. Salmo. De David. =
1 (2) En ti, Yahveh, me cobijo, ¡oh, no sea confundido jamás! ¡Recóbrame por tu justicia, líbrame,
2 (3) tiende hacia mí tu oído, date prisa! Sé para mí una roca de refugio, alcázar fuerte que me salve;
3 (4) pues mi roca eres tú, mi fortaleza, y, por tu nombre, me guías y diriges.
4 (5) Sácame de la red que me han tendido, que tú eres mi refugio;
5 (6) en tus manos mi espíritu encomiendo, tú, Yahveh, me rescatas. Dios de verdad,
6 (7) tú detestas a los que veneran vanos ídolos; mas yo en Yahveh confío:
7 (8) ¡exulte yo y en tu amor me regocije! Tú que has visto mi miseria, y has conocido las angustias de mi alma,
8 (9) no me has entregado en manos del enemigo, y has puesto mis pies en campo abierto.
9 (10) Tenme piedad, Yahveh, que en angustias estoy. De tedio se corroen mis ojos, mi alma, mis entrañas.
10 (11) Pues mi vida se consume en aflicción, y en suspiros mis años; sucumbe mi vigor a la miseria, mis huesos se corroen.
11 (12) De todos mis opresores me he hecho el oprobio; asco soy de mis vecinos, espanto de mis
familiares. Los que me ven en la calle huyen lejos de mí;
12 (13) dejado estoy de la memoria como un muerto, como un objeto de desecho.
13 (14) Escucho las calumnias de la turba, terror por todos lados, mientras se aúnan contra mí en conjura, tratando de quitarme la vida.
14 (15) Mas yo confío en ti, Yahveh, me digo: "¡Tú eres mi Dios!"
15 (16) Está en tus manos mi destino, líbrame de las manos de mis enemigos y perseguidores;
16 (17) haz que alumbre a tu siervo tu semblante, ¡sálvame, por tu amor!
17 (18) Yahveh, no haya confusión para mí, que te invoco, ¡confusión sólo para los impíos; que bajen en silencio al seol,
18 (19) enmudezcan los labios mentirosos que hablan con insolencia contra el justo, con orgullo y desprecio!
19 (20) ¡Qué grande es tu bondad, Yahveh!Tú la reservas para los que te temen, se la brindas a los que a ti se acogen, ante los hijos de Adán.
20 (21) Tú los escondes en el secreto de tu rostro, lejos de las intrigas de los hombres; bajo techo los pones a cubierto de la querella de las lenguas.
21 (22) ¡Bendito sea Yahveh que me ha brindado maravillas de amor (en ciudad fortificada)!
22 (23) ¡Y yo que decía en mi inquietud: "Estoy dejado de tus ojos!"Mas tú oías la voz de mis plegarias, cuando clamaba a ti.
23 (24) Amad a Yahveh, todos sus amigos; a los fieles protege Yahveh, pero devuelve muy sobrado al que obra por orgullo.
24 (25) ¡Valor, que vuestro corazón se afirme, vosotros todos que esperáis en Yahveh!
(1) = Del maestro de coro. Según la... de Gat. Salmo. De David. =
1 (2) ¡Oh Yahveh, Señor nuestro, qué glorioso tu nombre por toda la tierra!
Tú que exaltaste tu majestad sobre los cielos,
2 (3) en boca de los niños, los que aún maman, dispones baluarte frente a tus adversarios, para acabar con enemigos y rebeldes.
3 (4) Al ver tu cielo, hechura de tus dedos, la luna y las estrellas, que fijaste tú,
4 (5) ¿qué es el hombre para que de él te acuerdes, el hijo de Adán para que de él te cuides?
5 (6) Apenas inferior a un dios le hiciste, coronándole de gloria y de esplendor;
6 (7) le hiciste señor de las obras de tus manos, todo fue puesto por ti bajo sus pies:
7 (8) ovejas y bueyes, todos juntos, y aun las bestias del campo,
8 (9) y las aves del cielo, y los peces del mar, que surcan las sendas de las aguas.
9 (10) ¡Oh Yahveh, Señor nuestro, qué glorioso tu nombre por toda la tierra!
(1) = Lamentación. De David. La que cantó a Yahveh a propósito del benjaminita Kus. =
1 (2) Yahveh, Dios mío, a ti me acojo, sálvame de todos mis perseguidores, líbrame;
2 (3) ¡que no arrebate como un león mi vida el que desgarra, sin que nadie libre!
3 (4) Yahveh, Dios mío, si algo de esto hice, si hay en mis manos injusticia,
4 (5) si a mi bienhechor con mal he respondido si he perdonado al opresor injusto,
5 (6) ¡que el enemigo me persiga y me alcance, estrelle mi vida contra el suelo, y tire mis entrañas por el polvo! = Pausa. =
6 (7) Levántate, Yahveh, en tu cólera, surge contra los arrebatos de mis opresores, despierta ya, Dios mío, tú que el juicio convocas.
7 (8) Que te rodee la asamblea de las naciones, y tú en lo alto vuélvete hacia ella.
8 (9) (Yahveh, juez de los pueblos.)Júzgame, Yahveh, conforme a mi justicia y según mi inocencia.
9 (10) Haz que cese la maldad de los impíos, y afianza al justo, tú que escrutas corazones y entrañas, oh Dios justo.
10 (11) Dios, el escudo que me cubre, el salvador de los de recto corazón;
11 (12) Dios, el juez justo, tardo a la cólera, pero Dios amenazante en todo tiempo
12 (13) para el que no se vuelve. Afile su espada el enemigo, tense su arco y lo apareje,
13 (14) para sí solo prepara armas de muerte, hace tizones de sus flechas;
14 (15) vedle en su preñez de iniquidad, malicia concibió, fracaso pare.
15 (16) Cavó una fosa, recavó bien hondo, mas cae en el hoyo que él abrió;
16 (17) revierte su obra en su cabeza, su violencia en su cerviz recae.
17 (18) Doy gracias a Yahveh por su justicia, salmodio al nombre de Yahveh, el Altísimo.
1 = Del maestro de coro. De David. =En Yahveh me cobijo; ¿cómo decís a mi alma: "Huye, pájaro, a tu monte?
2 "He aquí que los impíos tensan su arco, ajustan a la cuerda su saeta, para tirar en la sombra a los de recto corazón.
3 Si están en ruinas los cimientos, ¿que puede hacer el justo?"
4 Yahveh en su Templo santo, Yahveh, su trono está en los cielos; ven sus ojos el mundo, sus párpados exploran a los hijos de Adán.
5 Yahveh explora al justo y al impío; su alma odia a quien ama la violencia.
6 ¡Llueva sobre los impíos brasas y azufre, y un viento abrasador por porción de su copa!
7 Que es justo Yahveh y lo justo ama, los rectos contemplarán su rostro.
