| Plano Físico Práctico |
Su meditación diaria da el poder de conciliar los extremos que coexisten en nosotros ya que son estabilizadores, por ello es interesante usarla en combinación con la número trece; es una lámina muy adecuada para personas que carezcan de autoestima o valoración personal; podemos usarla como póster en habitaciones de adolescentes o niños muy conflictuales o encerrados en sí mismos y también en las habitaciones de personas convalecientes. |
| Plano de Salud y Psíquico |
Meditar en ella favorece traer el pasado al presente de un modo suave, sin dolor; es muy sedativa y calmante; favorece el sueño a los insomnes y es útil meditar en ella en épocas de exámenes, ansiedad o temor. |
| Plano Mental |
Nos ayuda a soportar la idea de salir de lo conocido para ir hacia lo nuevo; debemos llevarla con nosotros en caso de tener exceso de agresividad contenida, para ir suavizándonos. |
| Plano Espiritual |
Es el encuentro en el plano astral superior con las almas nobles y puras; por ello es ideal para eliminar el temor a desaparecer totalmente, comprendiendo que somos eternos, en distintos planos. |
| Música más adecuada |
Mantra "OM HAM HANUMATE NAMAHA", activador del sistema inmunitario, o música de sitar hindú de Fernando Díez o todo tipo de música mística, cantos gregorianos, etc... |
| Velas |
Rojas, azules púrpuras y plateadas. |
| Colores a ponerse encima mientras meditamos y para pintar en el fondo de la lámina |
Rojos, azules púrpuras y plateados. |
| Aromas de aceites o inciensos |
Lirio, azucenas, echinacea y ruda. |